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Artículo publicado originalmente por BLes.com el 8 de agosto de 2018

Algunas estimaciones señalan que cientos de personas cruzan la frontera canadiense por entradas no oficiales cada día, generando controversias entre los ciudadanos y rivalidades entre los políticos, además de requerir mayores recursos finacieros para atender a los solicitantes, lo que ciertamente configura una incipiente crisis migratoria.

Aparentemente la inmigración ilegal hacia Canadá es impulsada por el hecho de que los Estados Unidos han cancelado, para algunos países, el Estatus de Protección Temporaria (TPS por la sigla en inglés) con el que contaban varias nacionalidades con amplias comunidades de inmigrantes, tal como informa Fox News.

El gobierno de Estados Unidos, por su parte, aclara que estas protecciones se concedieron temporalmente a los ciudadanos que resultaron afectados por catástrofes en sus respectivos países y que el amparo se extendía hasta que las causas que generaron sus desplazamientos hubiesen desaparecido.

En ese sentido, la suspensión del Estatus de Protección Temporal concedido a 44.000 hondureños víctimas del huracán Mitch ocurrido en 1999, el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS) explicó que se suspendía “después de una revisión de las condiciones ambientales relacionadas con el desastre en las que se basó la designación original del país en 1999”.

Por otra parte fueron cancelados el TPS para ciudadanos de Haití -concedido por el terremoto ocurrido en el 2010- y el de El Salvador -otorgado desde 1990 por la guerra civil, con vigencia original de 4 años y extendida por el terremoto que devastó el país posteriormente.

Lo cierto es que además de conceder plazos de 18 meses para que los protegidos temporales retornen a sus países de origen, la Casa Blanca avisó a los gobiernos involucrados para que prepararan la infraestructura que fuese necesaria para acoger a los compatriotas que retornaran, una vez vencido el plazo.  

Cantidades de ciudadanos de países beneficiados con los amparos de protección temporaria.

Qué es el TPS

Por medio del TPS Estados Unidos confiere inmunidad a la deportación a sus beneficiarios, quienes la consiguen por causas generadas en los países de origen que revisten peligro para sus vidas, principalmente desastres naturales.

Los protegidos de esta manera tienen que estar renovando la protección cada 6, 12 o 18 meses.

Por lo que la Secretaria de Seguridad Nacional de EE. UU., Kirstjen Nielsen, explicó que las extensiones a corto plazo no son la respuesta: se debe dar cumplimento a lo ofrecido inicialmente, y una vez desaparecidas las causas, los beneficiados deben regresar a sus países de origen.

“Llevarlos a una solución permanente es un plan mucho mejor que tenerlos viviendo de 6 a 12 meses a 18 meses”, señaló la funcionaria.

En ese marco, la suspensión del TPS se explicó diciendo que “ya no existen las condiciones originales causadas”, refiriéndose en el caso de los salvadoreños a los sismos ocurridos en el año 2001, y que fueron los que dieron origen a la última medida de protección temporal.

Son unas 440.000 personas beneficiadas así, provenientes de 10 países, entre ellos unos 263.000 salvadoreños, informa Business Insider.

Solo el Congreso puede legislar una solución permanente a la falta de un estatus migratorio legal duradero, para los que están actualmente protegidos por el TPS y que han vivido y trabajado en Estados Unidos durante muchos años, indicó el Departamento de Seguridad Nacional DHS en su nota, según informa Telemundo52.

A raíz de ello muchas de estas personas que ya no cuentan con ese amparo legal en Estados Unidos, se marchan a Canadá en busca de seguridad, en vez de regresar a sus países como se había convenido inicialmente, principalmente haitianos y salvadoreños.

Una familia de haitianos cruza hacia Canadá.

Asimismo, se ha reportado que durante los últimos dos años miles de solicitantes de asilo han entrado a Canadá, principalmente a la provincia de Quebec, que es la única que controla de alguna manera a sus inmigrantes.

Este estado de cosas ha creado división entre los políticos del país, y se espera que el tema sea crucial para las próximas elecciones provinciales a celebrarse el 1 de octubre en Quebec, e incluso para las nacionales del 2019.

El Primer Ministro Justin Trudeau enfrenta dificultades por la inmigración ilegal a su país.

El partido liberal gobernante está del lado del Primer Ministro Justin Trudeau con quien concuerda para conceder el asilo a quienes lo soliciten, en tanto que en la provincia de Ontario se ha declarado que ya no tienen espacio para más gente.

Por otro lado, una encuesta sugiere que el debate sobre el cruce de fronteras podría perjudicar a los liberales, siendo el costo de atención a los solicitantes de asilo uno de los puntos del debate.

Los pasos fronterizos irregulares cuestan al menos 270 millones de dólares, según las nuevas cifras de la  la Oficina de Presupuesto del Parlamento, PBO, relata CVT News de Canadá.

La provincia canadiense de Quebec quiere control total sobre la inmigración a su territorio.

Es aquí donde juega un rol importante el partido nacionalista de oposición Coalición para el Futuro de Quebec (CAQ), que promete reducir el número de los inmigrantes legales al 20 por ciento y obligarlos a aprender francés.

Se tiene la idea de que los migrantes “irregulares” se aprovechan del sistema para conseguir una entrada expresa en Canadá y que comprometen la seguridad, según la encuesta mencionada.

Además, los ciudadanos se preocupan por la competencia en los servicios sociales, así como la seguridad pública y la seguridad en el empleo.

Hay una nueva corriente de entrada permanente a Canadá que el gobierno está facilitando, y creo que muchos canadienses están viendo eso… y están diciendo,’Esto no es justo‘, indicó al respecto la crítica conservadora de inmigración Michelle Rempel.

La inmigración ilegal a Canadá

Banderas de Estados Unidos y Canadá.

El 1 de mayo de 2018 Trudeau declaró que los problemas de inmigración legal en Canadá se deben al gobierno de Estados Unidos, dado que no se han resuelto las negociaciones que al respecto se han celebrado durante meses entre los dos países, según el Washington Times.

El Primer Ministro aludía al Acuerdo de Tercer País Seguro (STCA, por sus siglas en inglés), de acuerdo con el cual quienes soliciten asilo en Canadá a través de los cruces fronterizos comunes a los dos países, deben tramitar la solicitud en el país al que ingresaron primero.

No obstante, también es cierto que muchas voces en Canadá propusieron que se cancelara.

Por ejemplo Jean-Sébastien Boudreault, presidente de la Asociación Quebequense de Abogados y Abogados en Derecho de la Inmigración, dijo que”mucha gente piensa que el acuerdo nunca debió haber sido firmado“.

Creemos, como mínimo, que debería ser congelado por el momento. Creo que con lo que viene y lo que hemos visto en el pasado, este acuerdo debería ser completamente destruido y anulado“, añadió el jurista, citado por Montreal Gazette el 31 de enero de 2017.

A su vez Josh Paterson, Director ejecutivo de la Asociación de Libertades Civiles de Columbia Británica (BCCLA), declaró: “Hacemos un llamado al gobierno federal para que suspenda el acuerdo de Terceros Países Seguros“, de acuerdo con la página web de la BCCLA.

En efecto, “muchos grupos en todo el país están pidiendo al gobierno canadiense que suspenda el acuerdo de ‘tercer país seguro’ con Estados Unidos‘, relató el medio Global News de Canadá a comienzos de este año.

En igual sentido se expresó la Asociación canadiense de abogados para los refugiados (CARL) al pedir al gobierno canadiense “que suspenda inmediatamente el Acuerdo de Terceros Países Seguros (STCA) con los Estados Unidos”.

Lo cierto es que el acuerdo se refiere a ‘inmigrantes legales’ y ahora Trudeau pretende que se incluyan a los ‘ilegales’, lo que llevaría a que sean devueltos de Canadá para realizar el trámite que evadieron en Estados Unidos.

Trudeau fue quien puso la alfombrilla de bienvenida para todo el planeta, así que debería ser él quien decida cómo tratar con ellos“, apuntó por su parte Jazz Shaw, del blog conservador estadounidense Hot Air.

Un campamento de recepción de inmigrantes en la frontera canadiense.

La frontera canadiense bajo presión

Más allá de lo relatado, muchos inmigrantes que originalmente iban a los Estados Unidos se redirigieron a Canadá por temor a ser deportados o a que su solicitud sea rechazada, por lo que los 6.000 kilómetros de frontera sin vigilancia son vistos como un paso fácil, y esto ha generado presión y demanda de mayores recursos financieros para atenderlos. 

La situación se ha hecho difícil para el Primer Ministro canadiense, quien se debate entre la mayor financiación requerida y su propia oferta de ‘brazos abiertos’.

La situación se hizo aún más álgida porque el gobierno conservador de la provincia de Ontario, presidido por Doug Ford, apoyado por otros dos primeros ministros, le presionan para que establezca prioridades entre dar la bienvenida a los refugiados, incluso a los que llegan ilegalmente, o asegurar la frontera, registra Bloomberg el 23 de julio de 2018.

Al respecto Trudeau dijo que “cuando los conservadores de todo el país están jugando la carta del miedo, necesitamos voces fuertes y tranquilizadoras para contrarrestar eso”.

Sin embargo, desde el gobierno de Ontario fueron contundentes en los argumentos: “Esto ha resultado en una crisis de vivienda y amenazas a los servicios de los que dependen las familias de Ontario“, dijo el vocero Simon Jefferies. “Este lío fue el resultado del gobierno federal, y el gobierno federal debería pagar el 100% de las facturas”, aseguró.

En efecto, Ontario recibe 11 millones de dólares pero solicita que esa partida se aumente hasta 200 millones de dólares.

Si quiere recibirlos, está bien, pero debe asegurarse de pagarlos y compensar a los municipios y al gobierno provincial“, comentó Jefferies.

La política conservadora Lisa MacLeod coincidió con Jefferies y argumentó que ni la provincia ni sus municipios deberían estar en apuros por los compromisos hechos por el primer ministro, según cita el National Post.

Adicionalmente “las solicitudes de asilo que deberían ser devueltas en 60 días están tomando cerca de 24 meses, y Toronto y la provincia están absorbiendo el costo de servicios como albergue y asistencia social”, detalló MacLeod de acuerdo con The Star.

En ese sentido, John Tory, alcalde de Toronto, la capital de Ontario, comentó que “miles de solicitantes de refugio y solicitantes de asilo se encuentran en el sistema de refugios de Toronto – esto incluye a 800 personas, muchos de ellos niños, que necesitarán refugio después del 9 de agosto cuando ya no podamos usar dos dormitorios universitarios“, según informó el mismo medio.

Las dimensiones de la inmigración

Inmigrantes ilegales pasan la frontera entre Estados Unidos y Canadá.

La Real Policía Montada de Canadá arrestó a multitudes de personas que sencillamente se bajaban de los taxis y arrastraban sus equipajes desde el Estado de Nueva York para cruzar la frontera, señala en un reporte Bloomberg.

Solo por citar un ejemplo de las dimensiones de este problema, en agosto de 2017 fueron detenidas 5.700 personas que cruzaron a Canadá, y en un momento tuvo que ser utilizado el Estadio Olímpico de Quebec para atenderlos.

Este año ya promedian 1.800 los arrestos mensuales, mientras las diferentes provincias alistan sus estrategias.

Una encuesta llevada a cabo el mes pasado a miembros del Foro Angus Reid, una de las compañías de mercadeo más importantes del Canadá, comentó que:

El primer ministro sólo ha empeorado la situación, y es permanente, al no tomar medidas, y las provincias y los municipios continuarán soportando el peso de estos costos hasta que el gobierno de Trudeau pueda presentar un plan con todos los costos para hacer frente a la situación en nuestras fronteras“, según Canada News.

Adicionamente según la Agencia de Servicios Fronterizos de Canadá (CBSA, por sus siglas en inglés) “los migrantes irregulares actúan como parientes ancla para ayudar a llevar a sus familias al país (desde Estados Unidos)”.

Por su parte la Junta de Inmigración y Refugiados (IRB, por la sigla en inglés), desde febrero de 2017 ha gastado casi 17 millones de dólares tramitando 18.000 solicitudes del 2017 y 11.760 hasta julio de 2018, y estos datos para el 65 por ciento de los encuestados son “demasiada gente para Canadá”.

De otro lado, desde septiembre de 2018 el porcentaje de canadienses que considera que el país ha sido “demasiado generoso” con los solicitantes de asilo paso del 53 por ciento al 58 por ciento, lo cual muestra una clara tendencia de la preocupación de los ciudadanos.

La crisis de los refugiados irregulares aún podría causar aprietos a la reelección de los liberales en 2019, según los datos aportados por una encuesta ejecutada por Abacus Data, en la cual el 57 por ciento dijo que le gustaría ver un cambio de gobierno, dentro de los cuales el 42 por ciento aludió a los inmigrantes irregulares como una de las razones.

José Ignacio Hermosa – BLes

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Categorías: América


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