HOUSTON (AP) — Un prominente centro contra el cáncer en Houston ha despedido a tres de cinco científicos a los que las autoridades federales implicaron en los intentos de China para robar investigaciones estadounidenses.

Pete Pister, presidente del Centro contra el Cáncer MD Anderson, dijo al Houston Chronicle que los Institutos Nacionales de la Salud de Estados Unidos (NIH por sus siglas en inglés) comunicaron el año pasado a institución que se había detectado un conflicto de interés y un ingreso del exterior no informado de cinco miembros de la facultad y le dio 30 días para que presentara una respuesta.

“Como administrador de dólares de los contribuyentes invertidos en la investigación biómedica, tenemos la obligación de dar un seguimiento”, dijo Pisters. El centro recibió el año pasado donativos del NIH por 148 millones de dólares.

El centro entregó documentación internos al Chronicle sobre los casos pero mantuvo en reserva los nombres de los científicos. El periódico dijo que los tres son chinos étnicos. Dos de ellos renunciaron antes de que los despidieran y el tercero está impugnando la recisión.

Las autoridades determinaron que la recisión no está garantizada para uno de los dos restantes y continúan investigando al otro.

Se desconoce si alguno de ellos enfrenta cargos federales o la deportación. Una portavoz del FBI en Houston, Christina Garza, dijo el sábado que la agencia “no confirma ni desmiente la existencia de investigación alguna”.

Según Pisters, la reputación del MD Anderson como el centro contra el cáncer número uno del mundo lo convertía evidentemente en un objetivo, pero el periódico no precisó qué pruebas de robo de propiedad intelectual fue descubierto en ese centro.

Los despidos tuvieron lugar en momentos en que aumentan las preocupaciones en Washington, D.C., de que gobiernos extranjeros, entre ellos China, han utilizado a estudiantes y académicos para robar propiedad intelectual financiada con donaciones.

Durante una reunión en Houston el verano pasado, funcionarios del FBI advirtieron a instituciones académicas y médicas de Texas sobre la amenaza, en particular de personal interno, y les pidió que le avisaran de cualquier conducta sospechosa.

En 2017, el FBI dijo en un informe que el robo de propiedad intelectual por parte de China cuesta a Estados Unidos unos 600.000 millones de dólares anuales. El director del FBI, Christopher Wray, dijo que China representa la amenaza “más amplia y más importante” para la nación y efectúa un espionaje activo en todos los 50 estados.

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Categorías: América EE.UU