Compartir

El abogado Germán Rosero, un nuevo testigo colombiano en el juicio contra Joaquín Guzmán Loera, alias “El Chapo”, detalló el miércoles las millonarias transacciones y las reuniones que sostuvieron ambos escondidos en remotas montañas.

Mientras proseguía su negocio de tráfico de droga colombiana, las fincas en las montañas del Triángulo Dorado mexicano, donde vivió Joaquín “El Chapo” Guzmán en la primera década de este milenio, eran cada vez más austeras y remotas y el narcotraficante se rodeaba de cada vez más hombres armados.

Fueron algunos de los datos aportados por Germán Rosero, quien es de hecho el padrino de uno de sus hijos y testificó en el juicio a Guzmán que se celebra en Brooklyn y que ya va en la cuarta semana. Rosero dijo que se encontró con “El Chapo” al menos unas ocho veces entre 2002 y 2006 en los distintos ranchos en los que este vivió en la Sierra, entre los estados de Sinaloa, Chihuahua y Durango.

Rosero trabajaba para el cártel del Norte del Valle coordinando los envíos de droga desde Colombia hasta México. Los estupefacientes se vendían al cártel de Sinaloa que Guzmán dirigía junto a otros. “El Chapo” en ocasiones portaba gorras, o se vestía con camuflaje militar, siempre con pistolas, y en alguna ocasión le vio un rifle AK-47 chapado en oro “con algunas incrustaciones de piedras preciosas”.

Juicio a "El Chapo"
Juicio a “El Chapo”

“El Chapo”, quien es considerado uno de los capos de la droga más conocidos que existen, se ha declarado inocente de acusaciones de acumular una fortuna multimillonaria al traficar toneladas de cocaína y otras drogas de México hasta EE. UU.

Si el jurado lo declara culpable, se enfrentaría a una posible sentencia a cadena perpetua. Guzmán fue arrestado en 1993 pero se fugó de la cárcel en 2001. Vivió escondido en las montañas hasta que volvió a ser arrestado en 2014 y se escapó otra vez en 2015. Se le capturó de nuevo en 2016.

Rosero señaló en el juicio que siempre era llevado en pequeñas avionetas a los ranchos donde estaba Guzmán y que aterrizaba en pistas clandestinas cerca de las fincas. Una de las primeras donde estuvo tenía una piscina y una palapa donde ambos hombres se sentaron a hablar de los envíos de droga. “El Chapo” parecía mantener la calma en muchas ocasiones, incluida una vez que Rosero tuvo que hablar con él sobre la incautación por parte de la guardia costera estadounidense de un envío de 12.500 kilos de cocaína.

“Me dijo que teníamos que seguir trabajando, que le echáramos ganas”, dijo Rosero. El colombiano, que trabajaba para el narcotraficante Juan Carlos Ramírez Abadía, “el Chupeta”, se declaró culpable de narcotráfico hace nueve años pero se ha mantenido libre todo este tiempo. Su sentencia aún no se ha definido.

“El Chupeta”, conocido por su cara desfigurada debido a operaciones de cirugía plástica, testificó en el juicio antes que Rosero. El abogado dijo que dejó de enviar droga al cártel de Sinaloa en 2007, cuando este entró en guerra con los hermanos Beltrán Leyva, que también traficaban cantidades masivas de cocaína.

Con información de AP

El ‘compadre’ colombiano detalla reuniones con “El Chapo” en las montañas
5 (100%) 1 voto

Compartir
Categorías: América EE.UU


Video Destacados

Ad will display in 09 seconds