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TIJUANA, México (AP) — Cientos de habitantes de Tijuana se congregaron en torno a un monumento en una zona pudiente de la ciudad para protestar por la presencia de miles de migrantes centroamericanos que llegaron en caravana con la esperanza de ingresar a Estados Unidos.

Las tensiones han ido en aumento después de que más de 3.000 migrantes de la caravana arribaron en días recientes a Tijuana tras más de un mes en el camino, y ahora tendrán que esperar varios meses mientras solicitan asilo. El gobierno federal calcula que el número de migrantes pronto podría alcanzar los 10.000.

Los inspectores de la frontera estadounidense procesan unas 100 peticiones de asilo al día en el principal cruce entre Tijuana y San Diego. Quienes solicitan asilo anotan sus nombres en un cuaderno desgastado administrado por los mismos migrantes, el cual ya contaba con más de 3.000 nombres incluso antes de que la caravana llegara.

El domingo, los molestos residentes de Tijuana agitaron banderas, cantaron el himno nacional mexicano y corearon “¡Fuera, fuera!” frente a una estatua del emperador azteca Cuauhtémoc, a 1,6 kilómetros (1 milla) de la frontera con Estados Unidos. Acusaron a los migrantes de ser sucios, malagradecidos y un peligro para la ciudad.

Se quejaron también por la forma en que la caravana ingresó a México, calificándola de “invasión”, y expresaron temor de que se use el dinero de sus impuestos para mantener al grupo.

“¡No los queremos en Tijuana!”, gritaron los manifestantes.

Juana Rodríguez, un ama de casa, dijo que el gobierno necesita hacer una revisión de antecedentes a los migrantes para asegurar que no tengan antecedentes penales.

Una mujer que se identificó como Paloma arremetió contra los centroamericanos, quienes dijo venían a México para que les regalen cosas.

“Que su gobierno se haga cargo de ellos”, declaró a camarógrafos que cubrían la protesta.

Alden Rivera, embajador de Honduras en México, dijo a la AP el sábado que 1.800 hondureños han vuelto a su país desde que la caravana partió el 13 de octubre, y que espera que más tomen esa decisión.

“Lo que queremos nosotros es que regresen a Honduras”, afirmó Rivera.

Agentes de la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos permanecen de guardia en el lado estadounidense de la frontera con México, vistos a través del alambre de concertina desde Tijuana, México, donde la línea fronteriza se encuentra con el Océano Pacífico, el jueves 15 de noviembre de 2018. (AP Foto/Marco Ugarte)
Agentes de la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos permanecen de guardia en el lado estadounidense de la frontera con México, vistos a través del alambre de concertina desde Tijuana, México, donde la línea fronteriza se encuentra con el Océano Pacífico, el jueves 15 de noviembre de 2018. (AP Foto/Marco Ugarte)

La que se pronostica sea una larga espera en Tijuana ha causado preocupación sobre la capacidad de la ciudad fronteriza de más de 1,6 millones de habitantes de manejar el flujo de personas.

El alcalde de Tijuana, Juan Manuel Gastélum, dijo que la llegada de los migrantes es una “avalancha” que la ciudad no está preparada para soportar, y calculó que estarán en Tijuana por lo menos seis meses mientras presentan su solicitud de asilo. Gastélum ha solicitado al gobierno federal más apoyo para lidiar con el flujo de personas.

La secretaría de Gobernación de México dijo el sábado que el gobierno federal enviará alimentos y frazadas para los migrantes en Tijuana.

Funcionarios en Tijuana adaptaron un gimnasio municipal y un complejo recreativo como albergues para mantener a los migrantes lejos de los espacios públicos. Los albergues privados de la ciudad tienen un cupo máximo para 700 personas. El complejo municipal puede recibir hasta 3.000.

Algunos de la caravana se desviaron a otras ciudades fronterizas, como Mexicali, ubicada a un par de horas en coche hacia el este.

El presidente estadounidense Donald Trump, tuiteó el domingo su apoyo al alcalde de Tijuana para intentar desalentar a los migrantes de intentar ingresar a Estados Unidos.

Trump escribió que, como Tijuana, “Estados Unidos no está preparado para esta invasión y no lo tolerará. Cometen crímenes y grandes problemas en México. ¡Váyanse a casa!”.

“Capturar y liberar es un término obsoleto. Ahora es capturar y detener. Los inmigrantes ilegales que intenten entrar a Estados Unidos, con frecuencia ondeando con orgullo la bandera de su nación al pedir asilo en Estados Unidos, serán detenidos o regresados. Los Demócratas deben aprobar la Seguridad Fronteriza y el Muro AHORA!”, agregó.

Crece la tensión en Tijuana: protestan por la presencia de miles de migrantes
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