George Papadopoulos, quien fue asesor de campaña de Donald Trump, dio a entender que ha sido blanco de una operación de inteligencia que lo puso en el centro de una investigación del FBI.

En una serie de tuits a última hora del 10 de septiembre, Papadopoulos detalló sus sospechas sobre una reunión con Alexander Downer, el entonces Alto Comisionado de Australia en el Reino Unido, que tuvo lugar varios meses antes de las elecciones presidenciales estadounidenses de 2016. Él expresó que cree que Downer fue enviado a la reunión por alguien, tal vez por la inteligencia británica.

“[Downer] quería reunirse bajo circunstancias increíblemente sospechosas”, dijo Papadopoulos.

Fue esa conversación con Downer la que supuestamente motivó el inicio de una investigación del FBI sobre la campaña del entonces candidato Donald Trump en 2016. Fue esa conversación que no le daba buena impresión a Papadopoulos. Expresó que le parecía extraño que Downer quisiera hablarle, ya que Papadopoulos no tenía experiencia en las relaciones entre Estados Unidos y Australia. El exasesor parece sospechar que la reunión con Downer fue una trampa.

“La idea de que Downer me contactara al azar solo para tener un gin-tonic es ridícula. Alguna organización o entidad lo envió a reunirse conmigo”, destacó a continuación.

Los dos se reunieron alrededor del 10 de mayo de 2016, en el bar Kensington Gardens de Londres junto con la consejera de Downer, Erika Thompson, informó The Daily Caller. Allí, según Downer, Papadopoulos dijo que los rusos tenían información que perjudicaba a la exsecretaria de Estado Hillary Clinton, oponente de Trump en las elecciones presidenciales.

Downer informó la conversación a Canberra “uno o dos días después”, ya que “parecía bastante interesante”, le dijo a The Australian.

Después del 22 de julio de 2016, cuando Wikileaks comenzó a publicar correos electrónicos que habían sido robados del servidor del Comité Nacional Demócrata (DNC); Joe Hockey, embajador de Australia en Estados Unidos, pasó la información de Downer al FBI. El buró sospechaba que Papadopoulos sabía sobre la filtración del DNC desde antes, y abrió la investigación sobre las conexiones Trump-Rusia el 31 de julio de 2016 sobre la base de artículos en The Sydney Morning Herald y The New York Times.

La investigación fue la justificación del buró para una extensa operación de espionaje contra la campaña de Trump.

Papadopoulos dijo que no recuerda haberle dicho nada a Downer sobre información dañina sobre Clinton.

Sin embargo, sí le dijo al FBI en enero de 2017 que estaba en posesión de un conocimiento similar. En abril de 2016, el académico maltés Joseph Mifsud le dijo que los rusos tenían miles de correos electrónicos de Clinton.

Mientras hablaba con el FBI, Papadopoulos mintió sobre el momento y el alcance de sus contactos con Mifsud y con dos rusos que Mifsud le presentó. Por eso, el 7 de septiembre fue sentenciado a dos semanas de prisión.

Más tarde, Mifsud negó haber contado a Papadopoulos algo sobre los secretos de Clinton. El propio Mifsud estaba estrechamente relacionado con una escuela de espionaje frecuentada por agentes de inteligencia y de seguridad nacional de las naciones occidentales, incluidos Estados Unidos, el Reino Unido e Italia.

En otro tuit, Papadopoulos dijo: “Notifiqué [al FBI] que creía que Downer me estaba grabando con su teléfono. Espero que eso haya sido investigado”.

Papadopoulos también dijo que “sería un problema muy grande si la inteligencia británica se convierta en un arma contra un ciudadano estadounidense”.

Enlaces de Downer

Downer, de hecho, tenía algunas conexiones de inteligencia.

De 2008 a 2014, formó parte del consejo asesor de Hakluyt, una firma de seguridad con sede en Londres que emplea a varios exdiplomáticos del Reino Unido y exagentes del Servicio de Inteligencia Británico MI6.

Pese a que Downer tuvo que abandonar la firma antes de unirse al cuerpo diplomático australiano, continuó asistiendo a las funciones de la firma, incluidas conferencias con clientes, informó News Corp Australia Network en enero de 2016.

Hakluyt también está vinculado a Stefan Halper, profesor de Cambridge y el topo destituido de facto del FBI en la campaña de Trump.

Halper fue coautor de dos libros en la década de 2000 con Jonathan Clarke, representante estadounidense de Hakluyt en ese momento.

Halper y Downer se reunieron al menos una vez, en un seminario de Cambridge en 2010. El 11 de septiembre, la esposa de Papadopoulos Simona Mangiante, publicó en Twitter una foto de Halper y Downer juntos, que pudo haber sido tomada en el evento de 2010.

Downer también está vinculado personalmente con Clinton, ya que una vez organizó una donación de USD 25 millones a la Fundación Clinton del gobierno australiano para la prevención del SIDA y la promoción de la educación.

“Creo que es hora de que Downer quede tan expuesto como Christoper [sic] Steele“, dijo Papadopoulos en uno de los tuits.

Christopher Steele es el exespía del MI6 al que se atribuye haber escrito el expediente antiTrump pagado por la campaña de Clinton y el DNC. Los alegatos no verificados en el expediente fueron utilizados por el FBI y funcionarios del Departamento de Justicia para obtener una orden de la Ley de Vigilancia de Inteligencia Extranjera (FISA) para espiar a Carter Page. Un grupo de republicanos en el Congreso está investigando si los funcionarios engañaron a la corte y si se violaron los derechos de Page.

“Dejaré que otros juzguen la veracidad de esos tuits”, dijo Downer en respuesta a los reclamos de Papadopulos, informó The Sydney Morning Herald.

A través de La Gran Época.

Otro exasesor de la campaña de Trump indica que habría sido víctima de la trama de espionaje
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Categorías: América EE.UU


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