(Minghui.org) El emperador Kangxi de la Dinastía Qing, uno de los emperadores más respetados de la historia china, una vez dijo: “Para cualquier individuo que forma parte de una sociedad, es esencial ser generoso. Esto es, sentirse feliz cuando la vida de otros va bien, y ser solidario cuando otros pasan por malos momentos. Esto será bueno para uno… el Cielo bendecirá a esta persona”.

Algunas personas no comparten estos sentimientos. En cambio, se sienten incómodos cuando a alguien le va mejor que a uno. Por envidia, puede que falsamente acuse o dañe a la otra persona. Lo cierto es que comportarse así, a fin de cuentas, lastima a la propia persona. Aquí compartimos dos ejemplos:

Un cuento de dos compañeros de clase

Sun Bin, uno de los más grandes generales de China, vivió hace 2.000 años, estudió con el mismo maestro que Pang Juan. Cuando Pang se convirtió en general, en el estado de Wei, supo que Sun sería mejor líder que él. Por envidia, etiquetó a Sun como criminal y arruinó su futuro.

Cuando un diplomático del estado de Qi vino de visita, Sun logró encontrarse con él y lo acompañó al estado de Qi. El Rey lo designó para liderar el ejército con el General Tian Ji.

Sun pronto demostró sus habilidades militares superiores. Cuando Wei invadió otro estado, Zhao Sun ordenó al ejército atacar la capital de Wei en vez de ayudar a defender el estado invadido. Esta estrategia funcionó bien, y se convirtió en un clásico en la historia militar china, a menudo referida como “cercar a Wei para rescatar a Zhao”.

Luego Wei comenzó a invadir otro estado. Después de que Sun atacara la capital de Wei, Pang ordenó que el ejército de Wei se retirase. Para engañar a Pang, Sun le dijo a los soldados que reduzcan la cantidad de ollas de cocina y de fuego que preparaban día tras día. Pang vio esto y le pareció que los soldados de Qi estaban desertando. Con una pequeña tropa, Sun organizó una trampa en el valle angosto de Maling, en donde las tropas de Pang fueron rodeadas y vencidas. Pang se suicidó y sus últimas palabras fueron: “Qué mal que esta guerra haga que el malcriado [Sun] se vuelva famoso”.

La envidia y crueldad de Pang duraron hasta el último minuto de su vida. Su comportamiento dañó a otros y también le puso fin a su propia vida.

Miel en la boca pero puñal en el corazón

“Miel en la boca pero puñal en el corazón” significa que uno elogia la persona a la cual está secretamente apuñalando en el corazón. Un ejemplo de la Dinastía Tang fue el de Li Linfu.

Al emperador Xuanzhong no le caía bien Zhang Jiuling, así que le bajó el rango y asignó a Li Linfu para el puesto de Zhang. Li fue muy rápido y juntó sus propias fuerzas para atacar a otros oficiales más capaces que él. También encontró excusas para persuadir al emperador para degradar aun más a Zhang.

Li Linfu estaba muy celoso de Yang Shen, y le dijo a los enemigos políticos de Yang que inventasen cuentos para difamar a Yang. Luego de que el emperador enviase a Yang a prisión, Li inventó evidencias para seguir atacando a Yang. Esto resultó en el asesinato de Yang y de toda su familia.

Li parecía ser una persona muy amable, ya que llenaba de halagos a la gente en persona; sin embargo, en su mente conspiraba en su contra. Hizo esto con una enorme cantidad de funcionarios.

Al final, cuando Li necesitó a Yang Guozhong, Yang se le negó. Yang, en cambio, trabajó con otros funcionarios para tenderle una trampa. El resultado fue que toda la familia de Li perdió su estatus y se convirtieron en plebeyos. 

Historias de la Cultura China: La envidia daña a otros y lastima a la propia persona
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Categorías: Cultura Legado divino


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