Redacción BLes – Las historias que escribimos en el día a día con nuestras acciones determinan nuestro futuro y son el reflejo de nuestro pasado; sin embargo, con el consejo compasivo de personas que tienen puros sus corazones se pueden cambiar las acciones presentes para forjar un porvenir auspicioso.

Esto fue lo que le pasó a uno de los discípulos de Confucio en la China antigua. Este no quiso reflexionar sobre una de las decisiones que tomó su maestro y llegado cierto momento la vida le mostró que esto era para su propio bien.

Muchas veces las palabras que contradicen nuestras intenciones caen como rocas sobre nuestros egos, pero cuando vienen de personas que realmente velan por nuestro bienestar deben ser tomadas con paciencia y un corazón abierto.

En el vídeo que aquí presentamos para ilustrar la historia:  ¿Por qué Confucio le enseñó a su discípulo favorito 3 × 8 = 23? veremos una gran enseñanza que nos insta a no juzgar con premura, a mantener la calma para tomar buenas decisiones y a dejar la ira a un lado para poder ver los sentimientos reales que habitan en los corazones de quienes nos rodean.

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“Un ‘junzi’ (una persona honrada) siempre piensa en los demás, la paciencia y la tolerancia son la base de sus acciones y está dispuesto a dar un paso atrás para conseguir la paz y la armonía”.

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¿Por qué Confucio le enseñó a su discípulo favorito que 3×8=23?
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Categorías: Cultura Legado divino


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