Redacción BLes – Su nombre es Sergio Miyagi, está casado y tiene un hijo adolescente. Hasta ahí no parece tener nada distintivo, sino que lo que lo caracteriza es que sigue los principios de una sabiduría milenaria y oriental en un país tan lejano como Argentina.

Habiendo nacido en el país sudamericano, durante 45 años vivió lejos de la tierra de sus antepasados, hasta que pudo conocer Japón y quedar sorprendido por el orden, el respeto, la educación y, sobre todo, la organización del país nipón.

“He llorado muchísimo, he dejado muchísimas lágrimas”, dice con emoción al recordar aquel viaje que lo marcó de por vida.

“En Japón dicen que Dios está en todos lados”, comenta en una entrevista con BLes y aclara que por eso en la nación asiática todo está tan pulcro, limpio y cuidado.

Foto de Sergio Miyagi durante su viaje a Japón. (Facebook: Sergio Miyagi)
Foto de Sergio Miyagi durante su viaje a Japón. (Facebook: Sergio Miyagi)

Sergio actualmente se desempeña como el director de prensa, comunicación y atención al público del Jardín Japonés de Buenos Aires. Trabaja en este bello e inspirador lugar desde hace 24 años.

A diferencia de algunas (malas) costumbres latinas, destaca el grado de respeto que se tiene en Japón por la individualidad de las personas.

“Casi no se invade, no se falta el respeto, la gente es muy educada, cuida mucho su espacio, su lugar”, detalla.

Ahora… ¿Qué pasa cuando intenta transmitir estos valores en una sociedad tan distinta como la latina?

“Por favor”, “gracias”, “disculpas” y “permiso”

Sergio Miyagi en el Jardín Japonés de Buenos Aires, Argentina. (Facebook: Sergio Miyagi)
Sergio Miyagi en el Jardín Japonés de Buenos Aires, Argentina. (Facebook: Sergio Miyagi)

Antes que nada, Sergio reconoce que las culturas japonesa y latinoamericana son totalmente distintas. Sin embargo, expresa que cuando trata de aplicar esas costumbres en la vida diaria, se transforman en “una muy linda combinación”.

¿Cuáles son esos valores que le han transmitido sus padres y abuelos? Si bien nombra la bondad y la paciencia, destaca el hecho de “tener hacia el prójimo un trato muy especial, muy dedicado, con mucha predisposición y con mucha amabilidad”.

“En casa siempre nos inculcaban el ‘por favor’, ‘gracias’, ‘disculpas’ y ‘permiso’ -explica-. Eran palabras santas”.

“Siempre el valor del respeto y la educación, que son claves en las vidas de las personas”, afirma.

“Es una constante y hermosa lucha porque hoy los valores están muy tergiversados, están muy por debajo del piso”, reflexiona y argumenta que por eso mismo siente la necesidad cotidiana de “realzar esos valores que son fundamentales para la vida”.

La mamá de Sergio falleció cuando él tenía solo 15 años y al poco tiempo su padre tuvo que irse a Japón. Sus abuelos pasarían a ser las personas más importantes de su vida.

Foto subida por Sergio Miyagi a su cuenta de Facebook en 2014, con la leyenda: "Mi OJI Yasuhiro Taira. La persona que me enseño todo en la vida, su corazón, su generosidad y su hombría de bien, me marcaron a fuego para toda mi vida. UN GRANDE DE VERDAD! GRACIAS OJI!!!!!". (Facebook: Sergio Miyagi)
Foto subida por Sergio Miyagi a su cuenta de Facebook en 2014, con la leyenda: “Mi OJI Yasuhiro Taira. La persona que me enseño todo en la vida, su corazón, su generosidad y su hombría de bien, me marcaron a fuego para toda mi vida. UN GRANDE DE VERDAD! GRACIAS OJI!!!!!”. (Facebook: Sergio Miyagi)

Ellos les inculcaron, a él y a sus hermanos, el valor del trabajo, la honestidad y “eso que es la cultura japonesa: siempre mirar para adelante”, destaca recordando la cantidad de conflictos bélicos y catástrofes naturales que ha sufrido Japón a lo largo de su vasta historia.

“El espíritu japonés es unirse y salir para adelante”, expresa.

De Latinoamérica hacia el mundo

Sergio Miyagi con la bandera de Argentina. (Facebook: Sergio Miyagi)
Sergio Miyagi con la bandera de Argentina. (Facebook: Sergio Miyagi)

Ahora bien, ¿qué le puede aportar la cultura argentina (o latinoamericana) a la japonesa?

Sergio no lo duda: “el afecto”, dice prácticamente sin pensarlo.

“El cariño, el abrazo, el trato con la palabra, el hecho de decir ‘te quiero’, ‘te amo'”, explica.

Se muestra genuinamente agradecido a Argentina por inculcarle estas costumbres y lo ejemplifica con la relación con su esposa (que también es de origen japonés) y su hijo.

“Todos los días cuando salgo de mi casa, le digo que la amo y que la quiero, igual que a mi hijo”, señala con orgullo.

Sergio Miyagi cenando con su hijo, Ken. (Facebook: Sergio Miyagi)
Sergio Miyagi cenando con su hijo, Ken. (Facebook: Sergio Miyagi)

La humildad ante todo

La carrera de Sergio Miyagi como agente de prensa se ha ‘disparado’ en los últimos años: además de ser la cara visible del Jardín Japonés, y de haber logrado elevar el reconocimiento y popularidad del emblemático parque de Buenos Aires, este carismático personaje argentino trabajó con varios espectáculos, shows y eventos de renombre internacional.

Sin embargo, sigue conservando esa humildad que le inculcaron desde pequeño.

“La humildad por sobre todas las cosas”, asegura con una sonrisa.

“Siempre tener los pies en la tierra”, sostiene reconociendo que si bien su carrera ha ido en ascenso, siempre es importante saber “dónde uno está parado (…) ser siempre el mismo, ser solidario como siempre, intentar ayudar a las personas y fundamentalmente trabajar mucho en difundir una cultura que amo profundamente”.

Transmitir el legado tradicional

Sergio Miyagi junto a su padre (sensei) y su hijo. (Facebook: Sergio Miyagi)
Sergio Miyagi junto a su padre (sensei) y su hijo. (Facebook: Sergio Miyagi)

A pesar de no residir en la tierra de sus ancestros, Sergio busca transmitir a su joven hijo Ken esas enseñanzas -menciona el respeto, la educación, la solidaridad, la honestidad y ser predispuesto-.

De hecho, Ken desde hace varios años practica karate.

“El karate es muy importante para la educación de una persona porque persigue valores y fines muy importantes”, afirma Miyagi y aclara: “Ser fuerte en la práctica pero a la vez nunca usarlo para ningún indicio de violencia (salvo que realmente peligre tu vida y uno tenga que volcar esos conocimientos)”.

“La paciencia en el karate es fundamental”, sintetiza.

(Facebook: Sergio Miyagi)
(Facebook: Sergio Miyagi)

“Creo que a un hijo hay que criarlo como me criaron a mí: con mucha exigencia -por eso la cultura y la educación japonesas son muy rígidas”, explica.

En ese punto de la conversación, Sergio se sincera y admite que durante mucho tiempo estuvo enojado con su padre -por su trato “distante” y su educación “tan férrea”-.

“Eso lo comprendí ya de grande: los japoneses lo hacen de esa manera para que vos seas fuerte y puedas sortear las dificultades de la vida”, reconoce mostrándose agradecido.

Por eso, afirma que busca educar a su hijo “con exigencia, pero también con todo el amor y la bondad”.

(Facebook: Sergio Miyagi)
(Facebook: Sergio Miyagi)

Dice que los valores de la cultura oriental en general (la bondad, la perseverancia, la benevolencia y la paciencia) están bastante difundidos en Latinoamérica, sin embargo aún no se les ha dado la suficiente importancia.

Por eso insiste en difundir esas enseñanzas. “Son cosas lindas que uno intenta transmitir”, dice.

“Cuando veo a un amigo que le dijo algo inapropiado a su mamá o a su papá, voy enseguida y lo reto: ‘Tenés el valor más importante, que es una familia, y que son tus padres, respetalos y amalos profundamente'”, añade.

“Hacer un camino de bien, eso es fundamental”, concluye.

Mira la entrevista a continuación y suscríbete a nuestro canal de Youtube:

Ir a la portada de BLes.com.



Video Destacados