Redacción BLes – Son muy diversos los motivos, depresión, falta de sueño o ansiedad, por los que se acude a los antidepresivos, ansiolíticos e hipnóticos pero lo cierto es que cada vez se consumen más en casi todo el mundo. 

Su consumo se ha disparado en los últimos años en casi todo el mundo y los expertos advierten de los riesgos que conlleva consumir este tipo de medicación, uno de ellos la adicción. 

Depresión y ansiedad

La depresión se define como la pérdida o ausencia de interés por actividades anteriormente placenteras. Se caracteriza por un aumento de la capacidad de fatiga, o de la pérdida de la vitalidad habitual. Además viene acompañada de humor o ánimo depresivo no habitual en el paciente, según un estudio de la Universidad de Barcelona. 

Cuando una persona está deprimida, se debe en gran parte a desequilibrios químicos en su cerebro. Ciertos neurotransmisores, incluidos la serotonina, la norepinefrina y la dopamina, pueden estar desequilibrados, y debido a esto, ciertos antidepresivos pueden ser útiles para ayudar a su cerebro a recuperar y mantener este equilibrio.

La ansiedad se define como la preocupación, temor, dificultad para decidir, pensamientos negativos sobre uno mismo. Se caracteriza por la aparición de sudoración, tensión muscular, taquicardia, molestias en el estómago acompañadas de  dificultad respiratoria, temblor, tartamudeo, entre otras.

Las manifestaciones de la depresión tienen carácter más psicológico, mientras que las de la ansiedad tienen carácter más fisiológico, afirma el mismo estudio. 

Como cada persona y sus circunstancias, el nivel de depresión y la fisiología son diferentes, existen varios medicamentos dentro de la clase de antidepresivos. Incluyen:

Inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS)
Inhibidores de la recaptación de serotonina y norepinefrina (IRSN)
Inhibidores de la recaptación de norepinefrina y dopamina (NDRI)
Antidepresivos atípicos
Antidepresivos tricíclicos
Inhibidores de la monoaminooxidasa (IMAO)

Imagen ilustrativa

No todas las drogas son adecuadas para todas las personas. Algunas drogas tienen efectos secundarios y complicaciones más graves que otras. Esta es la razón por la cual el abuso de antidepresivos puede ser tan preocupante: sin el conocimiento y la dirección de un médico o psiquiatra, puede estar utilizando algo que interactúa con otros medicamentos recetados (sin mencionar las drogas ilícitas), o simplemente puede no ser el medicamento adecuado.

Riesgos de los antidepresivos

El abuso de estas drogas solo puede ser perjudicial para la salud, sin embargo, si estos medicamentos se usan con otras sustancias, el riesgo puede aumentar al causar interacciones, complicaciones y toxicidad.

Una combinación que prevalece son los antidepresivos combinados con alcohol. Este combo puede tener efectos secundarios negativos. El alcohol es un depresor y en realidad puede aumentar la lucha de una persona con la depresión.

Aunque la investigación es mixta, algunos hallazgos sugieren que los antidepresivos, de hecho, pueden estar relacionados con un mayor consumo de alcohol.

Entre la necesidad y el abuso sólo hay un paso, las benzodiacepinas son herramientas indiscutiblemente valiosas para el manejo de los trastornos de ansiedad, pero pueden generar una gran dependencia.

El paciente cada vez necesita más dosis. Muchas veces no se ve forma de terminar el tratamiento. Sólo se debe empezar el tratamiento si es necesario y siendo consciente que es algo temporal.

Meditar puede ser tan efectivo como medicarse para combatir la depresión

Según un estudio de la Universidad de Exeter, meditar puede resultar tan efectivo o más que medicarse para hacer frente a la depresión. 

Un nuevo libro fue publicado el año pasado, La práctica consciente de Falun Gong: Meditación para la salud, el bienestar, y mucho más (The Mindful Practice of Falun Gong: Meditation for Health, Wellness, and Beyond, por su nombre en inglés) indaga, desde la perspectiva de la ciencia, el poder de curación de esta práctica tradicional de meditación china.

Falun Gong: meditación para la salud el bienestar y mucho más

La piedra angular del libro de Trey es un estudio pionero que llevó a cabo, conocido como la Encuesta de Australia. Ésta fue desarrollada como parte de su tesis doctoral en la Universidad de Australia del Sur. Se comparan los efectos en la salud y bienestar de Falun Gong percibido por los practicantes, en contraste con un grupo de control de no practicantes.

Los resultados indican que la práctica de Falun Gong tiene efectos claros y positivos la salud.

En general, el estudio australiano encontró que los practicantes de Falun Gong informan que gozan de mejor salud que los no lo practican. Muchos más practicantes (76 por ciento) identificaron su salud como excelente, en comparación con el grupo de contraste (19 por ciento).

La mayoría de los personas que realizan la práctica de Falun Gong o Falun Dafa (83 por ciento) dijeron que se sentían tranquilos y llenos de energía comparados con el grupo de control (44 por ciento). La mayoría ellos (83 por ciento) informaron que los problemas físicos o emocionales no afectaron sus vidas en absoluto, mientras que si le ocurrió a un poco más de la mitad del grupo no practicantes.

Antidepresivos, ¿una solución o un problema?
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Categorías: Salud


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