Redacción BLesUn reciente estudio publicado por el Comité para un Presupuesto Responsable, indica que saldar la deuda estudiantil como pretenden hacer los liberales de izquierda y su representante Joe Biden, tendría un costo para los Estados Unidos de 1,7 billones de dólares, pero en la economía solo se inyectarán 90 mil millones de dólares reales por año. Lo que implica un costo muy elevado para el estado, a cambio de un pequeño beneficio. 

La deuda pendiente de préstamos estudiantiles se ha duplicado durante la última década, acercándose a la cuantiosa cifra de 1,7 billones de dólares. Aproximadamente uno de cada seis adultos estadounidenses debe dinero por haber tomado préstamos para sus estudios. Este número conforma la mayor cantidad de deuda no hipotecaria en los Estados Unidos, informa el estudio.

Los sectores de izquierda, generalmente representados por los liberales demócratas, están presionando para que el gobierno federal salde la enorme deuda contraída, utilizando la excusa de generar un alivio a la economía en medio de la crisis que están viviendo algunos sectores, sobre todo aquellos que perdieron sus empleos debido a las imposiciones de cierre promovidos por los estados demócratas. 

Sin embargo, el informe es muy claro y afirma: “Hay una serie de beneficios y costos asociados con la cancelación de la deuda estudiantil. Pero como medida de estímulo, su ‘beneficio por dólar’ es mucho menor que muchas alternativas bajo consideración o el alivio de COVID ya promulgado”.

Otro punto crítico que promulga el informe es que la cancelación de la deuda estudiantil está mal dirigida. Dado que tres cuartas partes de los reembolsos de préstamos estudiantiles provienen del 40% de la población con mayores ingresos, quienes probablemente se inclinarían por ahorrar el dinero extra antes que gastarlo a diferencia de los asalariados con ingresos más bajos. Lo cual no resulta eficiente para los fines buscados de reactivar la economía.

Con relación a lo mencionado anteriormente, el informe también dice que más del 70% de los trabajadores despedidos, quienes más necesitan ayuda del gobierno en este momento, no tienen estudios universitarios y por lo tanto no son quienes están endeudados.

Una encuesta reciente realizada por el Pew Research Center muestra que la mayor parte del sufrimiento económico de la crisis se concentra entre las personas con menos educación. Lo cual demuestra cuál es el sector donde hay que concentrar las ayudas.

El candidato demócrata a presidente Joe Biden ha respaldado la cancelación de las deudas de préstamos estudiantiles y anunció que en caso de llegar a la Casa Blanca “inmediatamente” cancelaría la deuda. 

El sitio web de Wallet Nerd presentó más detalles sobre qué deuda de préstamos estudiantiles Joe Biden está considerando condonar. Entre las cuales figuran los asistentes a colegios o universidades públicas o instituciones privadas en las que preponderen estudiantes negros.

Biden mencionó también una eliminación gradual del beneficio, pero no ofreció mayores datos al respecto.

El análisis del informe publicado, contrariamente a lo que haría Biden, encontró que la política actual del presidente Donald Trump sobre la deuda de préstamos estudiantiles es mucho más beneficiosa que la cancelación.

“Simplemente extender la acción ejecutiva actual para diferir los pagos de préstamos y cancelar los intereses durante ese período, lograría gran parte del beneficio económico de la cancelación de préstamos a solo una fracción muy pequeña del costo”, dijo el análisis.

Por el contrario, la cancelación de la deuda sería una forma ineficaz de estímulo, que apenas proporcionaría un pequeño impulso a la economía a corto plazo en relación al elevado costo fiscal.

Andrés Vacca – BLes.com