Redacción BLesTras 10 meses de aprendizaje en línea, los casi 400 mil alumnos de instituciones públicas de Chicago tenían la posibilidad de volver este lunes a las escuelas a tener contacto real con compañeros y docentes. Gran parte de ellos no pudo hacerlo porque más de un centenar de maestros se negaron a presentarse debido a que el sindicato que los representa argumenta que la situación de pandemia crea entornos de trabajo “inseguros”.

El Sindicato de Maestros de Chicago, según lo reportado por The blaze,  llevó a cabo una campaña agresiva contra los planes de reapertura escolar anunciados por el gobierno estatal. Los argumentos básicamente son los mismos que los demócratas y sectores de izquierda han planteado desde que llegó el virus PCCh. En resumidas cuentas, alegan que la pandemia crea exposición riesgosa para los trabajadores. 

Lo que no mencionan ni el sindicato ni los docentes que acatan sus órdenes, es el riesgo que implica para la salud física y mental de millones de niños y adolescentes que no pueden asistir a las instituciones educativas, y que su único contacto con pares y docentes es a través de una pantalla, siempre y cuando sean de los afortunados que tienen acceso a una de ellas. 

Según reportó el Chicago Tribune, luego de 10 meses de silencio, las autoridades educativas presentaron un plan para reanudar, aunque lentamente, el aprendizaje en persona.

La Fase Uno del plan comenzó el lunes, cuando los estudiantes inscritos en el pre-escolar y  el programa del distrito para estudiantes con necesidades especiales, estaban programados para regresar al aprendizaje en persona. 

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Pero lamentablemente la autoridad educativa debió informar que una cuarta parte de los maestros y el personal que debían regresar a la escuela esta semana se negaron a hacerlo. Se trata de 915 maestros más el personal de asistencia. 

De los docentes que se ausentaron el lunes, se calcula que 678 maestros “no tenían excusa alguna para ausentarse”, según informó el medio local WBEZ-FM. También se reportó que 145 de ellos serán disciplinados con sanciones económicas y algunos incluso retirados de sus aulas virtuales.

La directora ejecutiva, Janice Jackson, había advertido la semana pasada que los maestros que se negaran a presentarse enfrentarían medidas disciplinarias. 

“Las personas que se niegan a presentarse a trabajar y que se considerarán ausentes sin permiso se enfrentarán a una disciplina progresiva según la política de CPS”, dijo Jackson a WBEZ-FM.

La administración Trump y sus asesores científicos, criticaron desde el comienzo de la pandemia la actitud de la izquierda y los sindicatos de mantener las instituciones educativas cerradas. 

El propio presidente Trump en reiteradas ocasiones criticó el aprendizaje virtual y aseguró que demostró ser terrible en comparación al método de aprendizaje tradicional. Asimismo insinuó varias veces que no habría razón para que el estado continúe con el envío de fondos si las instituciones educativas no permanecen abiertas.

Además, numerosos estudios científicos avalan al presidente Trump y a aquellos que promueven el regreso a las escuelas. 

Tal es el caso de Emily Oster, economista de la Universidad Brown en Rhode Island, quien analizó datos de alrededor de 200.000 niños en 47 estados y llegó a la conclusión que las escuelas primarias y secundarias, no son super propagadoras del virus PCCh como han estado reportando los medios y algunos líderes demócratas recientemente, reportó Breitbart.

La economista analizó los datos de dos semanas en septiembre y los resultados fueron realmente alentadores: entre 1000 niños sólo 1,3 de ellos se infectaron, mientras que entre el personal docente 2,2 de cada 1000 personas dieron positivo al virus PCCh.

La Dra. Oster dijo: “El miedo y la mala prensa ralentizaron o cancelaron las reaperturas de escuelas en otros lugares. Muchos grandes distritos escolares urbanos eligieron no abrir para la instrucción en persona, incluso en lugares con tasas de positividad relativamente bajas”.

Los mismos datos del Centro para el Control y Prevención de Enfermedades Contagiosas o CDC de Estados Unidos, muestran que el virus es más letal para las personas mayores a los 65 años y con condiciones preexistentes, mientras que los niños y jóvenes saludables parecen ser más resistentes y el efecto del virus en ellos es similar al de una gripe estacional. Cabe destacar que la mayoría de los docentes al llegar a la “edad de riesgo” ya se encuentran jubilados.

Andrés Vacca – BLes.com