El presidente le entrega el Gobierno a funcionarios de la ex Concertación en un reajuste ministerial como consecuencia del resultado del plebiscito de salida.

Este martes, a tan solo 6 meses del inicio de su gobierno, el presidente Gabriel Boric hizo su primer cambio de gabinete como consecuencia de la paliza electoral que recibió la izquierda en el plebiscito de salida donde se rechazó la nueva Constitución con un 60% de apoyos.

El gobierno de Boric se había puesto al hombro la campaña del “Apruebo”, pero su mala imagen terminó por sepultar la intención de reformar la Constitución. Un cambio de rumbo era imperioso incluso antes del plebiscito, y tras la derrota el ajuste era inminente.

Pero todo el proceso fue muy poco profesional, como es costumbre de este gobierno comandado por ex líderes estudiantiles. El anuncio iba a realizarse el lunes pero se postergó un día entero porque “nadie quería agarrar”, según fuentes consultadas por este medio.

Ante la incertidumbre, algunos nombres comenzaron a barajarse, pero rápidamente le comunicaron a Boric que no querían asumir el cargo. Así el anuncio se postergó hasta la tarde del martes, cuando parece que llegó a un acuerdo con las fuerzas de la ex Concertación.

Los más beneficiadios fueron las fuerzas de la Democracia Cristiana (DC), el Partido Socialista (PS), y el Partido Por la Democracia (PPD), todos miembros fundadores de la histórica coalición de partidos de centroizquierda que gobernaron por 20 años ininterrumpidamente a Chile tras la salida del poder de Pinochet.

El cambio más importante se dio en el Ministerio del Interior, que aglutina las carteras de seguridadcoordinación regional e incluso funciona como una vicepresidencia, ya que su ministro está segundo en la línea de sucesión.

En este cargo estaba la ridícula Izkia Siches, ex líder estudiantil de la Facultad de Medicina, una de las personas más cercanas a Boric. Su gestión fue un desastre, y a pesar de su discurso pacificista con la insurrección mapuche, el terrorismo indigenista está en su peor momento.

Será reemplazada por Carolina Tohá, del PPD, quien garantizará una fuerte influencia de las fuerzas de la ex Concertación en el gobierno. Hasta ahora, estos partidos socialdemócratas habían apoyado legislativamente a Boric, pero su presencia en el gobierno era marginal.

Un momento especialmente complejo se vivió en relación con el nombramiento del Subsecretario del Interior, una de las figuras más importantes del gobierno después del Ministro de la misma cartera.

Actualmente, la Subsecretaría es liderada por Manuel Monsalve, del PS, pero este mediodía, Presidencia comunició su renuncia y anunció que el cargo lo tomaría el ex subsecretario de Educación, Nicolás Cataldo, dirigente del Partido Comunista (PC).

Cataldo incluso llegó a cambiar su descripción en redes sociales para reflejar este nombramiento, pero la alegría duró solo unos minutos. Parece que en el acuerdo, las fuerzas de la ex Concertación pidieron mantener el control total de Interior, por lo que Monsalve fue ratificado en el cargo.

El polémico dirigente comunista tuvo que dar marcha atrás con su descripción en redes sociales, y el mamarracho quedó completo. Boric quiso adelantarse y quedarse con un cargo que no acordó en el rosqueo político que ocurrió detrás de escena. Volvió a ser derrotado de manera humillante.

(captura de Twitter)

Otro que abandona su cargo es Giorgio Jackson, íntimo de Boric y quien ejercía como su secretario de presidencia. Jackson había sido la cara visible de la campaña del “Apruebo”, incluso con una denuncia en su contra por utilizar fondos públicos para apoyar la nueva Constitución, por lo que su salida era esperable.

Sin embargo, su reemplazo sorprendió a muchos. Siendo un cargo tan cercano al presidente, prácticamente un jefe de Gabinete, se creía que iba a retenerlo Boric, pero Ana Lya Uriarte, del PS, será la nueva Secretaria de Presidencia.

Uriarte es la mano derecha de Michelle Bachelet y ocupó el cargo de jefa de Gabinete entre 2014 y 2018. Como anticipó La Derecha Diario en junio, la ex presidente abandonó su cargo en la ONU y buscará volver a Chile, donde pretende tomar control del gobierno de Boric.

Jackson no se queda con las manos vacías, y fue anunciado como el nuevo Ministro de Desarrollo Social, quitándole la cartera a Jeannette Vega, del PPD. Este enroque de figuras fue pactado con la dirigencia del partido socialdemócrata.

De esta manera, entre los ministerios más importantes (con más caja), Boric solo se queda con el de Desarrollo, encargado de articular los masivos planes sociales anunciados por su gobierno en los últimos meses.

Interior (Tohá), Economía (Marcel), Cancillería (Urrejola), y Defensa (Allende) todos quedaron en manos de las fuerzas de la ex Concertación, mientras que Boric apenas logró retener Desarrollo, de la mano de Jackson.

Entre otros cambios, la polémica Begoña Yarza salió del Ministerio de Salud y en su reemplazo se designó a Ximena Aguileraintegrante del consejo asesor COVID-19 y una médica con un poco más de reputación.

Del mismo modo, el ex asesor del Segundo Piso, Diego Pardow (CS) se convirtió en nuevo ministro de Energía en reemplazo de Claudio Huepe (CS), un cambio que no modificó la estructura de influencias dentro del gobierno. A su vez, Silvia Díaz, quien no tiene afiliación partidaria, será la nueva ministra de Ciencias en el puesto que dejó el ex ministro Flavio Salazar (PC).

Fuente: derechadiario.com.ar