El ministro Mario Marcel, que se había vendido como liberal, impulsa una agenda de extrema izquierda en la economía.

El presidente comunista de Chile, Gabriel Boric, presentó oficialmente el proyecto para subirle los impuestos a los chilenos. La columna vertebral de la propuesta incluye una nueva regalía para la actividad minera y un impuesto a la riqueza.

“El objetivo de la reforma tributaria es avanzar en mayor equidad, mayor igualdad y cohesión social para que todos estemos un poquito más protegidos”, dijo en un delirante discurso Boric.

La propuesta, que va a ingresar en cuatro proyectos de ley separados al Congreso, establece una nueva grilla de los impuestos personales que afectará a todos los asalariados, con un fuerte cambio a los chilenos con sueldos a partir de los 4 millones de pesos (4.275 dólares).

Además, se establecerá un impuesto adicional a las personas con un patrimonio mayor a los 5 millones de dólares, en total unas 6.300 personas que deberán pagar, a parte del 43% propuesto, un extra de hasta el 1,8%.

Se establece también un nuevo régimen tributario de retenciones para la minería. La propuesta establece un incremento de las retenciones al valor de entre 1 y 4% y otro sobre la renta minera, con tasas de entre 2% y 32% sobre la rentabilidad operativa en dependencia de los precios del cobre, cuando estos fluctúen entre dos a cinco dólares la libra física en la Bolsa de Metales de Londres.

Las reformas buscan recaudar un 4,1% del PBI adicional, para financiar la expansión de las políticas asistencialistas de Boric, con enormes inversiones en el sistema de salud público y la creación de una pensión básica universal, entre otros.

Según el ministro de Economía, Mario Marcel, que se había vendido como un liberal pero está promoviendo una agenda de extrema izquierda, asegura que “el nuevo sistema busca un estado social mucho más moderno y solidario“, y se justificó con que está en línea con los países de la OCDE, “para lograr una mayor recaudación y una mejor distribución de los ingresos“.

“No busca separar al país entre buenos y malos, sino generar recursos para financiar proyectos sociales, de descentralización“, dijo Marcel en una ceremonia en el palacio de La Moneda, a la que asistió el presidente Boric.

“Hemos llegado después de meses de arduo trabajo a presentar estas propuestas para una reforma tributaria, que ocupa un lugar central en la agenda del gobierno. Responde a la idea de un pacto fiscal que aporte al desarrollo del país, que modernice el sistema tributario y le dé más justicia, así como más eficiencia tanto en la recaudación como en el uso de recursos”, señaló.

“Sabemos que la reforma tributaria busca generar recursos para financiar buena parte de la agenda de ampliación de derechos sociales, de diversificación de la productividad y descentralización, pero al mismo tiempo mejorar el sistema tributario”, recalcó.

Fuente: La Derecha Diario