El nuevo presidente de Chile carga con una ideología que corre por izquierda al Partido Comunista. Su meteórica carrera a lo más alto de la política chilena con una agenda extremista y reivindicativa del terrorismo.

Este domingo los chilenos eligieron por primera vez en 50 años un presidente de extrema izquierda. El último había sido Salvador Allende, quien fue electo en una polémica elección en 1970 y tres años después fue depuesto por el general Augusto Pinochet.

En aquél entonces, Chile se había convertido en un territorio crucial para la Guerra Fría entre Estados Unidos y la Unión Soviética, y Allende llegó al poder tras una inversión histórica del Partido Comunista Ruso en el país. Pinochet, por su parte, lo hizo con el apoyo explícito de los norteamericanos.

Hoy, Boric llegará al poder en un contexto internacional muy distinto, pero sus ideas no difieren en prácticamente nada a las de Allende.

La carrera de Boric fue meteórica. Tras egresarse de la British School de Punta Arenas en 2003, entró a la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile, en Santiago, donde cursó por casi una década sin poder recibirse, hasta que decidió entrar de lleno en la política cuando se postuló en 2011 para presidir la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile (Fech).

Rápidamente se convirtió en líder estudiantil, a pesar de que falló estrepitosamente como estudiante. Se unió al colectivo de la Izquierda Autónoma, un espacio de extrema izquierda comunista, que siguen los preceptos de Marx, Lenin y Antonio Gramsci, y adherían al autonomismo.

El autonomismo es un concepto importante para entender la ideología del nuevo presidente de Chile. El Movimiento Autónomo es la rama más de izquierda que tiene el movimiento comunista en el país andino. Su ideología roza el anarquismo, y principalmente propone achicar el Estado Nacional en pos de crear “asambleas populares” en las distintas regiones del país, que impongan gobiernos comunistas (dictaduras del proletariado) a nivel local. De esta ideología parte el movimiento okupa, Antifa, y el indigenismo terrorista.

Finalmente, esa elección de la Fech la gana Boric compitiendo mano a mano contra Camila Vallejos, hoy diputada por el Partido Comunista de Chile, que expresa una concepción del comunismo más tradicional y se basa principalmente en el marxismo-leninismo. Hoy, tanto el Frente Amplio, el partido de Boric, y el PCCh, forman parte de la misma coalición “Apruebo Dignidad”.

Esta victoria lo catapultó a la fama, y en 2014 ganó la elección en el distrito 60° y llegó a ser diputado nacional representando a la región de Magallanes. Reeligió en 2018.

En su prontuario tiene apoyos explícitos a Chávez, Maduro y el dictador comunista de Nicaragua, Daniel Ortega. Ha liderado marchas en favor de los guerrilleros comunistas de la década del ’70 y ’80, e incluso ha ido a programas de televisión con remeras que reivindican al Frente Patriótico Manuel Rodríguez (FPMR).

Incluso una vez se sacó una foto con una remera de la cara baleada del ex senador Jaime Guzmán, fundador de la UDI y asesinado por el FPMR en abril de 1991, en pleno gobierno democrático de Patricio Aylwin, uno de los peores atentados terroristas de la democracia chilena.

En 2019, fue una de las principales voces de la izquierda durante el estallido social de octubre, cuando miles de chilenos se unieron a las masivas protestas organizadas por los movimientos marxistas para impulsar un cambio de Constitución, cosa que lograron en 2020 luego de que Piñera se doblegara ante las movilizaciones.

En 2021, supo convertirse en el mejor representante de ese estallido social, y con su agenda autonomista fue pre-candidato a a presidente contra el líder del Partido Comunista, Daniel Jadue.

Esa elección la terminó ganando Boric por amplia diferencia, una victoria que todavía no se entiende bien cómo pasó. Se dice que muchos votantes de Joaquín Lavín, quien era el sucesor natural de Piñera, aprovecharon que las primarias son abiertas en Chile para votar por Boric para frenar la peligrosa candidatura de Jadue. Es por esto que Lavín terminó perdiendo ante Sichel, y Jadue ante Boric.

Boric, quien no mostraba en las encuestas la capacidad de ganarle a ninguno de los otros candidatos en las elecciones generales, logró acaparar a todo el arco desde la extrema izquierda hasta los votantes de centro de la Democracia Cristiana, incluso sin moderar mucho su discurso.

Finalmente terminó venciendo al derechista José Antonio Kast por el 55% de los votos, y concretó su carrera de exactamente 10 años entre su victoria en la Fech hasta su victoria para la presidenica. Tiene tan solo 35 años.

Su temprana edad y su nula experiencia ejecutiva son un problema latente. Se especula que Boric lo nombrará a Jadue como Ministro del Interior, un cargo que en Chile tiene amplios poderes, ya que se encarga tanto de la articulación entre las regiones, como la seguridad e incluso es el primero en la sucesión presidencial. Se lo considera un Vicepresidente virtual.

En caso de que esto ocurra, tendrá un fuerte respaldo del aparato del Partido Comunista de Chile para gobernar, que está ampliamente más desarrollado que el Movimiento Autonomista que lidera Boric.

Fuente: Derechadiario.com.ar