En los primeros 30 días de Gustavo Petro en el poder se ha cometido una masacre cada 2,30 días con un promedio de 1,53 en cuanto a muertes diarias, mientras con Iván Duque las masacres ocurrían casi cada cuatro días con un promedio de 0,9 en cuanto a asesinatos diarios.

El «cambio por la vida» que prometía Gustavo Petro ha traído más muerte en su primer mes en la Presidencia. El balance de los primeros 30 días de gestión incluye una larga lista de desaciertos en materia política, económica y diplomática, pero es sin duda el aumento de la violencia lo que enciende las alarmas en Colombia, sobre todo porque fue una de las principales banderas de su campaña como líder de una oposición que no dio un día de tregua al presidente Iván Duque. Ahora, tanto el número de masacres como la cantidad de personas fallecidas en promedio diario casi se duplica en el último mes.

A las 72 masacres con 240 muertos contadas por Indepaz desde el 1 de enero hasta el 28 de agosto se suman dos más ocurridas el 2 y 3 de septiembre, con ocho y tres muertos, respectivamente, lo que da un total de 74 masacres en las que han sido asesinadas un total de 251 personas en lo que va de año. Sin embargo, desde el 7 de agosto, día en que Gustavo Petro asumió el poder, el promedio diario se ha incrementando dramáticamente.

En los 218 días de 2022 que Duque estuvo en la Presidencia, es decir, hasta el 7 de agosto, se cometieron 61 masacres con un total de 205 fallecidos, lo cual da un promedio de 0,94 en cuanto a muertes por día y una masacre cada 3,57 días. En los 30 días que lleva Petro en el poder han ocurrido 13 masacres con 46 muertos, lo que equivale a un promedio 1,53 en cuanto a asesinatos diarios y una masacre cada 2,30 días, casi un día por medio.

Petro protestaba contra las masacres desde el primer día de Duque

Bien podría argumentarse que Petro no ha logrado implementar las políticas de su programa de gobierno en materia de seguridad en apenas un mes de gestión, pero hace cuatro años no hubo ni un solo día de luna de miel para el entonces presidente Iván Duque, pues el derrotado Petro, que se declaró en oposición desde el día de la elección, convocó a una movilización para el 7 de agosto –día en que Duque apenas tomaba posesión– para protestar por las masacres en el país.

El promedio diario en cuanto a masacres y asesinatos en Colombia que se ha registrado durante el primer mes de Petro en la Presidencia no se compara tampoco con los dos años anteriores de Duque. En 2021 hubo un total de 338 víctimas fatales en 96 masacres, lo que equivale a un promedio diario de 0,92 en cuanto a muertes y una masacre cada 3,80 días. En 2020 se cometieron 91 masacres que dejaron 381 muertos, lo que representa un promedio diario de 1,04 en cuanto a decesos y una masacre cada cuatro días. Ambas cifras corresponden al balance anual de Indepaz.

«Entre más se hable de paz, más hay que elevar la guardia», esa ha sido la respuesta de Petro frente a las dos masacres más recientes. En una murieron ocho policías en una emboscada en una zona rural de Neiva, capital del departamento del Huila; en la otra fallecieron tres personas en Santander de Quilichao, departamento del Cauca.

Larga lista de desaciertos

En materia económica, la reforma tributaria –que ha empezado a sufrir algunos cambios– no cayó bien en la opinión pública por el aumento de impuestos que contempla no solo para los 4000 más ricos – como prometió en campaña–  sino para gran parte de la clase media e incluso los más pobres con el llamado «impuesto saludable».

En lo político, Gustavo Petro dejó dos importantes organismos del Estado en manos de exguerrilleros del M-19. Se trata de Augusto Rodríguez, quien está ahora a la cabeza de la Unidad Nacional de Protección (UNP), entidad encargada de dirigir y coordinar a los escoltas de los altos funcionarios del Estado, así como de defensores de derechos humanos y líderes sociales; y de Alberto Casanova Guzmán como director nacional de Inteligencia. A esto se suma la decisión de no extraditar a los narcotraficantes que colaboren con el Estado, lo cual terminaría beneficiando a Álvaro Córdoba, hermano de la senadora del Pacto Histórico, Piedad Córdoba, solicitado por Estados Unidos, pues trascendió la semana pasada que sería el primero en obtener el llamado «perdón social», ya que Petro no firmaría su extradición, y hasta el momento no la ha hecho.

Y en materia de diplomacia y de política exterior los desaciertos han sido incluso más notorios. Durante este primer mes de gestión, Petro ha sido duramente cuestionado por la decisión de su gobierno de ausentarse de la sesión de la Organización de Estados Americanos (OEA) en la que se condenó las violaciones a los derechos humanos en Nicaragua bajo el régimen de Daniel Ortega, y más recientemente desató una polémica innecesaria al afirmar que «revivió Pinochet» luego de conocerse el triunfo del «Rechazo» en el plebiscito del domingo sobre el proyecto de nueva constitución chilena.

Por José Gregorio Martínez – Panampost.com