El presidente colombiano finalmente dio el aval para que el hermano de la senadora rinda cuentas a Estados Unidos por delitos de narcotráfico. Recientemente a Petro le llovían críticas por sus intenciones de no extraditar a quienes cooperaran con su gobierno.

Álvaro Fredy Córdoba, hermano de la senadora Piedad Córdoba, sí será extraditado a Estados Unidos tal como lo había autorizado semanas atrás la Corte Suprema de Justicia de Colombia. La razón, es que el presidente Gustavo Petro dio finalmente su visto bueno para que este rinda cuentas ante la Corte del Distrito Sur de Nueva York por delitos relacionados con narcotráfico.

Petro toma esta decisión en medio de recordatorios y críticas porque en campaña, prometió que sí extraditaría a la senadora en caso de que EE. UU. hiciera la solicitud. Por ende, la misma lógica tendría que aplicarla sobre Álvaro Córdoba.

Pero no fue solo eso. Al presidente de izquierda le llovieron más críticas y mayor presión de la opinión pública cuando anunció días atrás su intención de no extraditar a narcotraficantes que cooperaran con su Gobierno, ya que eso configuraba el escenario para evitar el envío del hermano de Piedad Córdoba a EE. UU., según expertos, lo que hizo presumir que Álvaro Córdoba sería el primer beneficiado con el prometido «perdón social».

Ahora, parece que Petro recula o quiere mostrar una imagen distinta, ya que la decisión respecto al hermano de Piedad Córdoba también forma parte de otros paquetes de extradiciones para que criminales colombianos rindan cuentas a los sistemas judiciales de otros países.

Droga por cielo, mar y tierra

Además de la extradición, la revista Semana dio a conocer que según el expediente en poder de la Corte Suprema de Colombia y de EE. UU. «aparecen dos personas cuyos aportes en la investigación fueron realmente significativos».

Mathew S. Passmore, agente especial de la Administración para el Control de Drogas (DEA) y Benjamin W. Schrier, fiscal auxiliar de EE. UU. para el Distrito Sur de Florida ofrecieron pormenores de la investigación que le sirvieron a la máxima instancia judicial colombiana para autorizar la solicitud.

La droga habría sido enviada por cielo, mar y tierra de acuerdo con los documentos, incluso en un avión con matricula estadounidense.

Por Oriana Rivas – Panampost.com