Los padres de una niña de tres años interpusieron una demanda por 20 millones de dólares contra Disney Cruise Line, alegando que su hija fue «manoseada y tocada sexualmente» por otro pasajero, de 12 años, sin que los empleados lo evitaran ni notificaran la irregularidad

Un matrimonio de Vermont, Estados Unidos, demandó por 20 millones de dólares a Disney Cruise Line por no impedir una agresión sexual contra su hija de tres años. De acuerdo con la pareja, la menor habría sido «manoseada y tocada sexualmente» por otro pasajero, también menor de edad, estando en la embarcación.

El incidente habría ocurrido el 9 de enero de 2020 durante un viaje familiar de siete días a bordo del crucero de Disney. Según los padres de la víctima, identificada como R.V., el presunto agresor sería un niño de 12 años, quien la habría inmovilizado y abusado sexualmente.

Los padres aseguran que la situación ocurrió en el salón de medios del club juvenil del barco. En este espacio la empresa ofrecía múltiples actividades recreativas para niños de entre 3 y 12 años.

John y Jane Doe, los firmantes de la denuncia, sostienen que los empleados de la guardería «no reconocieron» el ataque contra su hija. Además, los acusan de no haber hecho nada para evitarlo, permitiendo que el «abuso continuara».

Por otro lado, los padres señalan que los encargados de la sección infantil nunca les notificaron de lo ocurrido. Es por esto que también denuncian que la compañía turística no tendría el personal adecuado para tratar con niños.

Las secuelas

La demanda no aclara cómo los denunciantes se percataron del incidente. Sin embargo, el abogado de la familia, Michael Winkleman, afirmó que en ese tiempo R.V. estaba aprendiendo a ir al baño.

A raíz de esto, los Doe comenzaron a darse cuenta de ciertos accidentes que sufrió después del abuso. Por ejemplo, intentando recrear el ataque con su padre, según reportó el Orlando Sentinel.

«Es fácil decir que esta es la peor pesadilla de un padre», dijo Winkleman al mismo periódico. «Fueron en un crucero de Disney, llevaron a su hija, básicamente, a la guardería de Disney. Esto es lo último que jamás hubieran imaginado que sucedería», expresó.

Tras el asalto, la niña ha sufrido «angustia mental y trauma psicológico», según notificó su familia. Así como dolor, sufrimiento, vergüenza, humillación extrema y el agravamiento de condiciones preexistentes.

El abogado sostiene que R.V., quien ahora tiene cinco años, ha «respondido al tratamiento». Aunque advierte que probablemente «estará lidiando con las secuelas durante años».

Defensa de Disney

Por su parte, Disney Cruise Line respondió argumentando que la demanda de los Doe era «totalmente infundada». Asimismo, aseveró que las acusaciones que se presentaron ante el FBI y la oficina del alguacil del condado de Florida no estaban respaldadas por pruebas.

«Los demandantes ahora han vuelto con una historia diferente, que es igualmente infundada, que otra niña actuó de manera inapropiada con su hijo» declaró Cinthya Martínez, portavoz de la compañía. «Defenderemos enérgicamente este caso en los tribunales», agregó en un comunicado.

Según el Orlando Sentinel, hasta este miércoles los registros de casos de la Oficina del Sheriff del condado de Brevard no estaban disponibles.

Mientras, el crucero de Disney Fantasy retomó sus viajes por el Caribe el mes pasado, tras meses de inactividad por el COVID-19.

María José Olea Álvarez – Panam Post

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