Redacción BLesEl ministro de Defensa de Australia, Richard Marles, ordenó una revisión urgente de las políticas internas del ejército en respuesta a las acusaciones de que los pilotos australianos se encuentran entre el personal militar occidental reclutado para brindar entrenamiento al Ejército Popular de Liberación del régimen comunista chino.

Marles se negó a afirmar si se había confirmado que algún australiano había proporcionado entrenamiento militar a los chinos. Pero sí dijo que un grupo de trabajo conjunto de la policía y el servicio de inteligencia estaba investigando “una serie de casos” entre el ex personal del servicio.

Según reportó, las personas que ingresan a las fuerzas australianas y acceden a determinados “secretos de estado”, tienen la prohibición absoluta de divulgarlos de lo contrario estarían cometiendo un delito.

En este contexto Marles destacó la importancia de tener “el marco más sólido posible para proteger la información de Australia y proteger nuestros secretos”. Por este motivo es que ordenó una urgente revisión de las políticas de secretos de estado dentro de las fuerzas de seguridad.

Marles agregó que actualmente están enfocados en determinar que las políticas y los procedimientos que existen actualmente con respecto al personal de Defensa retirado, sean adecuados. En caso de detectar fallas asumió su compromiso de solucionarlas.

Marles, se comprometió ante los medios de comunicación a revisar urgente el mecanismo de reclutamiento e investigaría de modo profundo lo ocurrido.

“Cuando nuestro personal de la Fuerza de Defensa Australiana se inscriba…lo hacen para servir a su país y estamos profundamente agradecidos por eso”, dijo Marles. “Estaría profundamente conmocionado y perturbado al escuchar que hubo personal que estaba siendo atraído por un cheque de pago de un estado extranjero por encima de servir a su país”.

Para graficar aún más la gravedad del asunto, funcionarios del departamento de defensa de Australia dijeron el miércoles en una audiencia del parlamento que cuesta más de 15 millones de dólares australianos (9,75 millones de dólares estadounidenses) entrenar a un piloto de aviones de combate.

Que dice el informe 

Según una contundente denuncia que se dio a conocer a mediados de octubre pasado, varios ex pilotos de la fuerza aérea de Nueva Zelanda y Australia se les ofreció importantes paquetes lucrativos buscando que capaciten a los pilotos chinos para volar aviones de ataque occidentales.

Según el informe, un grupo de pilotos australianos se habría acercado a una escuela de vuelo de Sudáfrica para capacitar a pilotos chinos para operar aviones de combate.

Esa misma semana el Ministerio de Defensa de Gran Bretaña, Richard Marles, confirmó que al menos 30 ex pilotos de la Royal Air Force se les habían ofrecido salarios de hasta £ 237,000 al año a cambio de entrenar a los pilotos del Ejército Popular de Liberación. 

La Fuerza de Defensa de Nueva Zelanda también reconoció las denuncias y admitió estar en conocimiento que al menos cuatro ex pilotos fueron empleados por la Academia de Vuelo de Prueba de Sudáfrica, pero que no había personal de servicio involucrado.

Gran Bretaña y Canadá también toman medidas similares

Los aliados de Australia, Gran Bretaña y Canadá, comparten las preocupaciones de Australia de que China está intentando robar experiencia militar.

Tal es así que el Reino Unido, ya dio un paso adelante y presentaron un proyecto a partir del cual se pretende endurecer las leyes de espionaje del país, con el fin de evitar todo tipo filtración de secretos de estado.

Las nuevas normativas exigirán que cualquier persona que trabaje para un gobierno extranjero, ya sea un abogado, una empresa de relaciones públicas o un espía encubierto, declare su actividad o de lo contrario podría enfrentar hasta dos años de prisión.

Además se creará un registro público donde se publicarán las actividades declaradas por aquellos que trabajen para un estado extranjero.

El nuevo proyecto de ley de seguridad nacional, presentado al parlamento en mayo, también convertiría en delito que el ex personal militar británico trabaje para ciertas potencias extranjeras, entre las que se destaca el régimen comunista chino.

Esta normativa se aplicaría a los 30 ex pilotos militares británicos que, según dijo el Ministerio de Defensa, habían sido atraídos por el ejército chino para entrenar a su tripulación aérea.

Por su lado, el Departamento de Defensa Nacional de Canadá también está investigando a su propio ex personal de servicio, señalando que seguían sujetos a compromisos de secreto después de dejar las Fuerzas Armadas de Canadá.

Una fuente militar retirada le confirmó a medios canadienses que los ex miembros de la Real Fuerza Aérea Canadiense fueron tentados con importantes ofertas para capacitar a pilotos militares en China. En principio los casos conocidos habrían sido rechazados, pero no pudo asegurar si otros habían aceptado. 

Otros medios canadienses aseguran que varios ex pilotos de la Real Fuerza Aérea Canadiense están actualmente empleados en la escuela de vuelo de Sudáfrica señalada como centro de instrucción de pilotos militares chinos.

Aparentemente el marco jurídico de Canadá es lo suficientemente explícito como para determinar que aquellos ex miembros del ejército que están llevando a cabo estas tareas sin informar, están cometiendo un delito contra la seguridad nacional de su país. 

El caso de EE.UU.

Estados Unidos también estuvo involucrado en el conflicto de los pilotos. De hecho un expiloto estadounidense fue arrestado en Australia el 21 de octubre acusado de colaborar con el Ejército Popular de Liberación de China en el entrenamiento de pilotos chinos.

El arresto se produjo apenas unos días después de que Gran Bretaña advirtiera a sus expilotos militares que ofrecían sus servicios de entrenamiento aéreo a China que corrían el riesgo de ser arrestados.

Según un informe de Reuters, el ex piloto de la Fuerza Aérea de Estados Unidos Daniel Edmun Duggan fue arrestado por la Policía Federal Australiana en la ciudad rural de Orange, Nueva Gales del Sur. El acusado compareció ante el tribunal el mismo día.

El perfil de LinkedIn de Duggan indica que estaba trabajando en Qingdao, China, como director de AVIBIZ Limited, descrita como “una firma de consultoría de aviación integral con un enfoque en la industria de la aviación china dinámica y de rápido crecimiento”.

Cabe destacar que el ejército chino ha modernizado profundamente su flota de aviones y también sus portaaviones, que desde hace más de una década se encuentran en diversos lugares estratégicos de alta mar. 

La necesidad del régimen chino de entrenar pilotos calificados es urgente para poder operar correctamente su creciente flota aeronáutica.

Andrés Vacca –Redacción BLes