Redacción BLes – Huawei está nuevamente en el centro de la polémica. Estados Unidos acusó a dos hombres chinos de espionaje y de actuar como agentes de inteligencia para interferir con las investigaciones internas relacionadas con la compañía de telecomunicaciones de origen chino y bajo el mando del PCCh.

El Departamento de Estado de EE. UU. acusó este lunes a dos agentes de inteligencia chinos de intentar obstruir una investigación para un juicio contra Huawei. La acusación determina que los dos hombres chinos reclutaron a un doble agente de una agencia gubernamental estadounidense para que proporcionara información confidencial relacionada con el caso y que, a cambio de esto, se le pagarían 61.000 dólares en criptomonedas.

El fiscal de EE. UU., Merrick Garland, también anunció que está investigando a 11 ciudadanos chinos que responden a las intenciones de Beijing de interferir con el gobierno de EE. UU.

El Departamento de Justicia identificó a dos ciudadanos chinos, Guochun He y Zheng Wang, como agentes de inteligencia del Partido Comunista Chino.

“Este fue un intento atroz por parte de los agentes de inteligencia de la República Popular China para proteger a una empresa con sede en la República Popular China de la responsabilidad y socavar la integridad de nuestro sistema judicial”, dijo el fiscal Garland al anunciar el caso.

La acusación a He y Zheng señala que, en 2019, los dos ciudadanos chinos pidieron a un doble agente del FBI que robara documentos confidenciales implicados en el juicio a Huawei, sin embargo, estos documentos habían sido falsificados para proteger la información.

En 2018, la compañía Huawei fue acusada por haber engañado supuestamente al banco HSBC y a otros bancos sobre sus negocios en Irán, las cuales están sujetas a sanciones del gobierno de Estados Unidos. En 2020, se añadieron otros cargos al caso, como conspirar para robar secretos comerciales de seis empresas tecnológicas estadounidenses y ayudar a Irán a rastrear a los manifestantes durante las manifestaciones antigubernamentales de 2009.

Los documentos confidenciales solicitados por He y Zheng estarían relacionados con este juicio a la compañía de telecomunicaciones. En el verano de 2021, He preguntó al doble agente del FBI sobre los detalles de las reuniones con la Fiscalía del Distrito Este de Nueva York mientras los fiscales discutían los preparativos del juicio con jurado.

El doble agente le pasó a He un documento que parecía estar marcado como confidencial, en el que se informaba de un plan de los investigadores federales para detener a dos ejecutivos de la empresa con sede en China. Además, He y Zheng también recibieron información clasificada sobre la supuesta estrategia legal del Departamento de Justicia de EE. UU., así como la lista de los posibles testigos que se presentarían en el juicio. Hasta el momento, la compañía Huawei no hizo comentarios.

Más acusaciones a ciudadanos chinos

El fiscal Garland presentó dos acusaciones más contra ciudadanos chinos. Una de ellas acusaba a cuatro personas de Nueva Jersey de utilizar una institución académica con sede en Qingdao, China, para reclutar a ciudadanos estadounidenses con el objetivo de “promover la misión de inteligencia de la República Popular China”.

Estos cuatro ciudadanos chinos efectuaron estas “tareas” de inteligencia entre 2008 y 2018, y estuvieron implicados en operativos para detener las manifestaciones contra el régimen comunista chino durante las Olimpíadas de 2008.

La tercera acusación presentada por el fiscal Garland está dirigida a seis ciudadanos chinos y un estadounidense. Estas siete personas están acusadas de intentar repatriar a un ciudadano chino residente en EE. UU. El principal acusado, Quanzhong An, actuó supuestamente bajo las órdenes de un organismo disciplinario del Partido Comunista Chino.

Una de las fiscales involucradas en la investigación dijo que “los casos revelados hoy tienen lugar en un contexto de actividad maligna de la República Popular China que incluye espionaje, acoso, obstrucción de nuestro sistema de justicia y esfuerzos incesantes para robar tecnología estadounidense sensible”.

“China busca ser una gran potencia en el escenario mundial y desafiar a Estados Unidos en múltiples escenarios, y los casos de hoy dejan en claro que los agentes chinos no dudarán en infringir la ley y violar las normas internacionales en el proceso”, señaló.

“Iniciativa China”, el plan de la era Trump para contrarrestar la influencia del PCCh

El programa “Iniciativa China” fue lanzado en 2018 por la Administración Trump, con el objetivo de erradicar el espionaje económico, el robo de secretos comerciales, y de los avances en la tecnología estadounidense. El fin principal del programa era confrontar con la infiltración de las instituciones chinas académicas o de investigación en Estados Unidos.

A través del programa, el FBI señaló en 2021 que China estaba implicada en el 60 por ciento de todos los casos de robos de secretos comerciales en el mundo. A partir de la Iniciativa, varios ciudadanos chinos fueron acusados de cometer fraudes, ciberataques, robos de datos bancarios, fraude bancarios, y otros delitos. En julio de 2021, el FBI acusó a cuatro funcionarios chinos del Ministerio de Seguridad Estatal de China de ejecutar una campaña de hackeo informático mundial para obtener registros de propiedad intelectual y para robar datos confidenciales de investigaciones sobre enfermedades infecciosas.

En febrero de 2022, la Administración Biden suspendió este programa debido a “una narrativa de intolerancia y parcialidad” que amenazaría los vínculos con instituciones académicas y científicas, poniendo en peligro la colaboración en estas áreas con el gobierno estadounidense.

El fiscal general Garland, quien presentó los cargos contra los ciudadanos chinos anteriormente descritos en este artículo, comentó en abril de 2022 en una audiencia ante la Comisión de Presupuestos de la Cámara de Representantes, que la cancelación del programa no representaba un retroceso contra la influencia del Partido Comunista Chino en EE.UU, sino que se estaban intensificando las medidas.

“Estoy de acuerdo en que el gobierno chino, el Partido Comunista, representa una enorme amenaza para nuestra propiedad intelectual [y] para nuestros sistemas cibernéticos con respecto a la contrainteligencia”, dijo Garland.

“No es correcto que hayamos disuelto nuestros ataques, nuestra respuesta a China. Todo lo contrario. Los hemos intensificado. Estamos pidiendo aún más dinero para contrainteligencia y ciberdefensa”.

 

Por Gabriela Serrentino – BLes.com