La Justicia de EEUU fijó el 7 de enero como la fecha para una nueva audiencia que permitirá acordar cuando comenzará el juicio en contra el colombiano acusado del lavado de al menos 350 millones de dólares

El magistrado del tribunal federal de Miami, Robert Scola, a cargo del caso de Álex Saab —señalado como presunto testaferro del régimen de Nicolás Maduro— pospuso el inicio del juicio en su contra, por conspiración para el lavado de dinero.

La decisión se basa en que los abogados de Saab interpusieron un recurso en un tribunal del estado de Georgia. Allí sostienen que su cliente tiene un estatus diplomático que le impide ser juzgado en Estados Unidos.

Con esta maniobra en curso, el juez Scola decidió postergar el proceso legal en Miami hasta que la apelación que presentó la defensa tenga respuesta, de acuerdo a lo que divulgó el periodista de The Associated Press, Joshua Goodman.

La estrategia de la defensa mantiene, al igual que el chavismo, que Saab es “agente diplomático” de Miraflores comisionado para conseguir alimentos y medicinas.  Incluso lo nominan como un “representante permanente adjunto” ante la Unión Africana.

En silencio

Saab no tomó la palabra durante la audiencia “de estatus” de este lunes, 6 de diciembre, donde ambas partes son convocadas para evaluar el estado del caso y las condiciones para iniciar el juicio. En esta oportunidad asistió acompañado de sus abogados.

Sin embargo, en la jornada, sus representantes pidieron un calendario “razonable” para el proceso, considerando que el inicio del proceso estaba programado para el 3 de enero de 2022. Así reposa en los documentos judiciales de la audiencia donde la defensa de Saab y la Fiscalía coincidieron en que la fecha no era “realista”.

Ante esta postura, Scola fijó para el 7 de enero una nueva audiencia para acordar cuando comenzará el juicio. Con esta dilatación, Saab gana tiempo y los fiscales mueven sus contactos.

Según Nuevo Herald solicitaron asistencia legal desde Panamá y han adelantado que harán solicitudes similares a Colombia y Ecuador, así como posiblemente a Malta y Cabo Verde.

Con expectativas

“Las expectativas sobre lo que pueda decir o callar Saab son altas”, afirmó El País, porque más allá de los vínculos con el régimen chavistas hay un entramado extenso de sus negocios que incluyen a México, Brasil, Ecuador, Colombia, Suiza y el Reino Unido.

Hasta ahora las pesquisas de EE.UU. apuntan a que Saab y sus socios tejieron una red de empresas fantasmas, a lo largo de los cinco continentes, con el fin de triangular operaciones y enriquecerse con la fachada de operaciones humanitarias.

Pero conocer cómo transcurrirán sus declaraciones luce complejo, especialmente cuando el juez Scola ordenó que los documentos y evidencias que presente Saab en su defensa se mantendrán en secreto y sin acceso al público, como parte de un acuerdo entre la Fiscalía y la defensa, con el argumento de que si se hacen públicos se puede afectar a otras causas penales en curso.

Gabriela Moreno – Panampost.com