84 % de los republicanos y la mayoría de los independientes tienen una opinión desfavorable de la vicepresidente, según encuesta.

En un país con sistema bipartidista la aceptación de un gobernante tiende a ser marcado de forma ideológica. Pero la vicepresidente actual de Estados Unidos, Kamala Harris, tampoco tiene respaldo entre los votantes independientes.

Solo el 32 % de los votantes independientes tiene una imagen favorable de Harris y apenas el 12 % de los republicanos, según YouGov, plataforma de datos analíticos.

No obstante, entre los votantes de su partido, los demócratas, cuenta con el respaldo del 75 %.

La mayoría de los americanos no conoce al segundo caballero de la nación

Pero ese apoyo no aplica para su esposo, ni siquiera entre sus votantes. El segundo caballero de la nación, Doug Emhoff, es desconocido mayormente en el país y también se refleja en las encuestas.

Por ejemplo, 39 % de los demócratas no tiene una opinión respecto a Ernhoff, mientras que 42 % tiene una opinión positiva y 19 % una opinión negativa, según la misma encuestadora, en colaboración con The Economist.

Sin embargo, la mayoría de los republicanos (56 %) y tres de cada cinco independientes (62 %) no tienen opinión del marido de la vicepresidente Harris.

Entre 14 % y 24 % de los votantes independientes tienen una opinión negativa de él. En cambio, los republicanos tienen una opinión negativa entre el 10 % y 33%.

Actualmente el segundo caballero ha estado viajando por Estados Unidos para promover el plan de infraestructura del presidente Joe Biden, esto lo ejecuta buscando revertir esa tendencia.

En total, solo el 46 % de los estadounidenses tiene una opinión de Emhoff, 23 % tiene una opinión positiva del segundo caballero, y el 23% tiene una opinión desfavorable de él. Lo que más ha influido en el rechazo a ambos es el manejo de la frontera sur, puesto que Joe Biden puso a Harris a cargo tres meses atrás.

La crisis humanitaria en la frontera y Kamala Harris

Según informa Catholic Vote, bajo el mando de Harris, la crisis humanitaria que se vive en la frontera sur desde el inicio de la gestión de Joe Biden se ha agravado considerablemente, provocando una preocupación generalizada.

Reportan que casi 25000 niños migrantes estaban detenidos en instalaciones apartados de sus familias, a principios de este mes.

Asimismo, los agentes de Aduanas y Control de Fronteras detuvieron a casi 19000 niños migrantes no acompañados solo en marzo, una cifra récord.

Pese a la gravedad de la situación, Kamala Harris aún no ha visitado la frontera desde que Biden la puso a cargo.

Los estragos de los coyotes en la frontera sur

Uno de los casos que más conmocionó a la nación, y la región, fue una bebé de seis meses arrojada al Río Grande, en Texas, por coyotes asustados por la llegada de agentes fronterizos. Esta situación expuso cómo el drama humano en la frontera entre EE. UU. y México afecta a los más desprotegidos.

«La madre de la niña había sido agredida por contrabandistas en México, lo que le provocó una fractura en la pierna», señaló la patrulla del Sur de Texas a través de su perfil de Facebook.

Ambas venían desde Honduras. Uno de los agentes fronterizos se arrojó al río para salvar la vida de la niña y ella extendió los brazos hacia él. Enseguida los coyoteros volcaron las balsas y despacharon a los migrantes aterrorizados que se lanzaron a las oscuras corrientes.

“Lo hicieron para distraer a las fuerzas del orden y así se convirtiera en una operación de rescate”, según el teniente Christopher Olivarez, portavoz del Departamento de Seguridad Pública de Texas.

En la misma semana dos niñas ecuatorianas, menores de cinco años, fueron arrojadas por encima del muro y abandonadas por los coyotes.

The Wall Street Journal publicó una columna de opinión donde la autora señala que las políticas de inmigración de Biden alientan a más de los migrantes más vulnerables a cruzar a los EE. UU. de maneras peligrosas.

Además, reclama cómo las políticas de Biden aplicadas en la frontera enriquecen a los carteles mexicanos que extorsionan, secuestran, violan y explotan a los migrantes centroamericanos. Por ejemplo, la madre golpeada y su bebé arrojada al río eran de Honduras.