Redacción BLes- El viernes 23 de octubre la Casa Blanca llamó a los centros de internamiento en la región de Xinjiang, al noreste de China como ‘campos de concentración’ dado que allí el Partido Comunista chino ha privado de la libertad a más de un millón de musulmanes uigures.

“No hay ninguna justificación creíble que pueda encontrar en la filosofía, religión o ley moral china para los campos de concentración dentro de sus fronteras”, expresó el asesor adjunto de seguridad de seguridad nacional de Trump, Matt Pottinger.

Como indica el Washington Examiner, Pottinger ha estado liderando los temas de política exterior de la administración Trump con China. Las recientes declaraciones las ofreció en un think tank británico y su discurso,pronunciado en mandarín, estuvo dirigido a líderes chinos.

La retórica de la administración Trump hacia el régimen chino se ha venido intensificando en las últimas semanas. 

El viernes 16 de octubre el asesor de seguridad nacional, Robert O’Brien, en relación con la situación de los uigures dijo: “Si no es un genocidio, algo cercano [está] sucediendo en Xinjiang”.

O’ Brien además hizo mención de las incautaciones que ha hecho la aduana estadounidense de “cantidades masivas” de productos para el cabello hechos con cabello humano proveniente de Xinjiang, según informó Reuters.

Hasta ahora el régimen chino ha negado cualquier forma de abuso y ha asegurado que los campamentos en la región de Xinjiang se encargan de brindar capacitación vocacional y que ayudan a combatir el terrorismo extremo”.

Como indica la revista de derechos humanos y libertad religiosa, Bitter Winter, en los campos de internamiento son sometidos a una reeducación política que tiene como único fin eliminar la cultura, el idioma, y la tradición de dicha cultura.

La Comisión Ejecutiva del Congreso de China, detalla que el régimen chino ha detenido por la fuerza  más de un millón de uigures, la mayoría de ellos no ha cometido ningún delito y no tienen acusaciones en su contra. Tampoco cuentan con representación legal.

A finales del mes de agosto, durante una conferencia de prensa en el Instituto de Relaciones Internacionales en París, el ministro de Relaciones Exteriores de China, Wang Yi, ignoró las preocupaciones existentes que tienen diferentes países europeos sobre los abusos de derechos humanos e instó a no entrometerse en los asuntos internos de China.

Desde el pasado mes de junio el presidente Donald Trump firmó una política de derechos humanos uigur tras haber enfrentado las críticas del exasesor de seguridad nacional, John Bolton que lo acusó de supuestamente respaldar la decisión de Xi Jinping de crear campos de detención.

César Múnera-BLes.com