Redacción BLes– Representantes demócratas, apoyados expresamente por el presidente Joe Biden, presentaron el viernes un polémico proyecto de ley denominado “Ley de Igualdad”, el cual propone eliminar el reconocimiento legal del sexo masculino y femenino desde el sentido biológico del término. 

El representante demócrata David Cicilline, junto a un grupo de demócratas progresistas, reintrodujo la “Ley de Igualdad” en la Cámara de Representantes el viernes. El polémico proyecto pretende eliminar la discriminación erradicando la diferenciación biológica del sexo y penetrando la ideología de género en cada ámbito público y privado de las relaciones humanas.

La llamada Ley de Igualdad fue aprobada por la Cámara controlada por los demócratas en mayo de 2019, pero fue bloqueada en el Senado controlado en ese entonces por los republicanos. Ahora que los demócratas han tomado el control del Senado, los defensores tienen la esperanza de que se apruebe el proyecto de ley.

El presidente Joe Biden, quien en reiteradas ocasiones se manifestó en defensa de la ideología de género, en detrimento de los valores tradicionales, expresó su profundo apoyo a la legislación y a los representantes que la impulsaron nuevamente.

“Aplaudo al congresista David Cicilline [D-RI] ya todo el Caucus de Igualdad del Congreso por presentar ayer la Ley de Igualdad en la Cámara de Representantes, e insto al Congreso a que apruebe rápidamente esta legislación histórica”.

Se espera que el proyecto de ley se vote la semana próxima y en caso de ser aprobado podría modificar para siempre la cultura tal y como la conocemos hoy. 

Ryan Anderson, presidente del Centro de Política Pública y Ética (EPPC, por sus siglas en inglés), advirtió en un comunicado que la legislación es una especie de arma de doble filo, que con el discurso de proteger a las minorías, termina persiguiendo con el peso de la ley a las mayorías que no adoptan las nuevas ideologías de género.

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“No está redactado como un escudo para proteger a las minorías vulnerables de la discriminación injusta, sino como una espada para perseguir a quienes no adoptan nuevas ideologías sexuales y de género”, afirmó Anderson.

Anderson advirtió sobre cómo la legislación tendría un impacto especialmente fuerte en la privacidad de mujeres y niñas, y señaló también cómo las instituciones religiosas también sufrirían graves consecuencias por el sólo hecho de interpretar una definición biológica del sexo.

Según Anderson la nueva legislación: “Sacrifica la igualdad, la seguridad y la privacidad de las mujeres, al tiempo que privilegia a los hombres que se identifican como mujeres”.

Y continuó diciendo: “si este proyecto de ley se convierte en ley, los hombres tendrán el derecho civil de pasar la noche en un refugio para mujeres maltratadas, desvestirse en un vestuario de mujeres, y competir en un equipo deportivo femenino, incluso niños en escuelas públicas K-12.”

Por su lado, las iglesias y escuelas religiosas, podrían recibir importantes sanciones en caso de operar de acuerdo con la biología básica y la enseñanza bíblica convencional sobre el sexo y el matrimonio.

Anderson señaló que cualquier persona que se oponga a los tratamientos médicos para personas transgénero sería acusada de “discriminación”, y cualquier negativa a apoyar o proporcionar abortos ahora se trataría como “discriminación por embarazo”, si el proyecto se convierte en ley.

De este modo el presidente Joe Biden y los demócratas afines a su poder, ponen en evidencia una vez más su ideología progresista moldeada por la izquierda más radical y su intención de utilizar las herramientas del gobierno para aplicar el progresismo en todos los ámbitos de la vida social y cultural de la población. 

Andrés Vacca – BLes.com