Redacción BLes– Los violentos disturbios generados en Chicago, Illinois, EE. UU., causaron 105 muertos en julio, la mayor cantidad registrada en casi tres décadas, superando la escalada del mes anterior que registró 92 asesinatos.

Asimismo, el aumento de la criminalidad se observa en los incendios, los robos, la violencia con armas y otros desórdenes públicos, impulsados por las multitudes que empezaron a protestar luego de la muerte del afroamerciano George Floyd, ocurrida el 25 de mayo en Mineápolis, Minnesota, según The Washington Free Beacon del 7 de agosto. 

“Creo que está bastante claro que las protestas y los disturbios contribuyeron a la alza creando un vacío ya que la policía fue redirigida de sus deberes normales al control de multitudes”, declaró Rafael Mangual, becario de política jurídica del Instituto Manhattan. 

En Chicago las muertes llegaron a 440 en lo que va corrido del año, en contraste con las 290 del año pasado en el mismo período, además 2.240 víctimas de disparos con armas de fuego publicó Fox News. 

El aumento de la violencia también se extendió a muchas de las ciudades estadounidenses, entre ellas Austin, Texas, Louisville, Kentucky, Seattle, Washington, Aurora, Colorado, y Oakland, California.

Las manifestaciones tienen como denominador común la revisión de las prácticas racistas, y la solicitud de disminuir la presencia policial a través de la desfinanciación y otras normas que reduzcan su efectividad, además de la insistencia de los medios por describir los eventos como marchas pacíficas. 

Consistentemente se observa un desproporcionado incremento de la criminalidad al debilitar la efectividad de los agentes encargados de proteger a la ciudadanía.

Los altos niveles de violencia contra las personas y los bienes federales hicieron que la administración Trump enviara agentes federales para su protección, dada la inacción de las autoridades locales, predominantemente demócratas.

Por otro lado, en Chicago también se organizaron grupos de personas que salen a demostrar su apoyo por la policía. 

Uno de ellos se reunió en un mitin llamado “Devuelvan a los Azules” (Back the Blue), al que se opuso otro grupo de quienes buscan eliminar a la policía, resultando en enfrentamientos y escaramuzas que requirieron la intervención de los agentes de seguridad, según USA Today. 

Al parecer otros de los que protagonizan la violencia en Chicago son los pandilleros que parecen haber aumentado en los últimos años.

El Superintendente de la Policía de Chicago, David Brown, calcula en más de 100.000 los pandilleros de la ciudad, vinculados al menos a 55 bandas que rigen a alrededor de 2.500 grupos menores.  

José Hermosa-BLes.com