Con un comunicado de prensa del Departamento de Estado, el Secretario Michael Pompeo informó 14 nuevas sanciones aún más radicales contra el presidente sirio Bashar al-Assad buscando poner fin a la guerra civil.

Redacción BLes– En medio de una profunda crisis económica después de casi una década de guerra, el líder sirio Bashar al-Assad enfrenta un nuevo golpe de sanciones efectuadas por Estados Unidos aplicadas contra él, su familia y aliados.

Las sanciones económicas y las designaciones individuales comenzaron el mes pasado bajo la Ley de Protección Civil de Siria “César”, firmada por el presidente Trump en diciembre del año pasado. La Ley César lleva el nombre de un fotógrafo militar sirio que filtró imágenes de miles de sirios que fueron torturados y asesinados en las cárceles ubicadas en todo el país.

Tal como informó Reuters las nuevas restricciones de viaje y las sanciones financieras golpean el círculo íntimo de Assad, incluida su esposa Asma, quien, junto con su familia, el secretario de Estado Mike Pompeo describió como “uno de los especuladores de guerra más notorios de Siria”. También apuntan al hermano, la hermana de Assad, a su hijo mayor, algunos generales de alto rango y a la milicia iraní.

Actualmente Siria ya se encuentra siendo afectado por una larga lista de sanciones impuestas por Estados Unidos y la Unión Europea, todas con el mismo objetivo; debilitar y bloquear económicamente el régimen de Assad para que pierda fuerza y se resigne a dejar el poder y permitir así una nueva reorganización del país, que se encuentra en ruinas desde que comenzó la guerra civil. 

Con las sanciones previas, ya han congelado los activos del estado y cientos de empresas e individuos. Washington prohíbe la exportación e inversión en Siria por parte de los estadounidenses, así como las transacciones que involucran productos de petróleo e hidrocarburos.

Las nuevas sanciones impuestas, a partir de la nueva Ley César, pueden congelar los activos de cualquiera que trate con Siria, independientemente de su nacionalidad e incluso también apunta a aquellos que tratan con empresas y organismos rusos e iraníes, acusados de ser los principales promotores de Assad.

En una videollamada con periodistas, el representante especial de los Estados Unidos en Siria, Jim Jeffrey, dijo que el régimen de Assad estaba siendo acorralado como núnca por la presión económica. Agregó también que incluso Rusia estaba poniendo en duda su continuidad en el apoyo sobre Assad.

“Estamos viendo una mayor disposición de los rusos para al menos explorar con nosotros y con nuestros amigos en la Unión Europea … y con los países árabes, posibles medidas para aliviar la crisis en Siria”, dijo Jeffrey según informó Reuters.

El Secretario de Estado, Mike Pompeo en el comunicado de prensa de ayer, llamó al régimen de Assad a terminar con la guerra brutal e innecesaria que están padeciendo los ciudadanos sirios. Aseguró que la Ley César y otras sanciones de Estados Unidos contra Siria no están destinadas a dañar al pueblo sirio y no tienen como objetivo obstaculizar la asistencia humanitaria. Por el contrario, son la única herramienta para lograr la paz que el pueblo sirio merece, dijo.

Pompeo recalcó que Estados Unidos ya ha contribuido con más de 11,3 mil millones de dólares en asistencia humanitaria desde que comenzó el conflicto, y se comprometió a continuar con la asistencia hasta que finalice el mismo. 

“Hoy continuamos nuestra campaña de sanciones diseñada para obligar a Bashar al-Assad y su régimen a cesar su brutal guerra contra el pueblo sirio e implementar la solución política solicitada por la RCSNU 2254. Este es el único camino creíble hacia la paz que el pueblo sirio merece”. Escribió Pompeo en su cuenta de Twitter.

Andrés Vacca-BLes.com