Redacción BLes- Un informe dado a conocer hace poco por el Departamento de Estado de los Estados Unidos, ha revelado que debido a la actitud antiestadounidense del sistema educativo, la capacidad que tiene el país norteamericano para contrarrestar la influencia del régimen chino se está viendo menoscabada.

A través del documento, el despacho federal afirmó que los estadounidenses debían de ser educados sobre la amenaza estratégica que representa Beijing para los intereses de EE. UU. teniendo acceso a los discursos del Partido Comunista chino (PCCh) y siendo conscientes del peligro que representa.

El Departamento de Estado también pidió a los funcionarios gubernamentales, así como a todos los estadounidenses, tener siempre presente la historia y los principios bajo los cuales fueron fundados los Estados Unidos de Norteamérica.

“Las escuelas primarias, secundarias, y colegios y universidades de Estados Unidos han abandonado en un grado alarmante las presentaciones completas de las ideas fundacionales y las tradiciones constitucionales de Estados Unidos en favor de la propaganda dirigida a vilipendiar a la nación”, señala el informe del Departamento de Estado.

“Frente a estas fuerzas polarizadoras, Estados Unidos debe reclamar su propio legado de libertad”, agrega.

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La investigadora principal de la Asociación Nacional de Académicos, Rachell Peterson, calificó los argumentos contenidos dentro del informe como correctos, asegurando que bajo una crianza sesgada y desfigurada de la historia de la nación, los jóvenes serían vulnerables a la propaganda del régimen chino.

“Durante años, a los estudiantes se les ha enseñado la historia de Estados Unidos como una cadena ininterrumpida de promesas violadas, ignorando el trabajo pionero que los estadounidenses han hecho para promover la causa de la libertad personal y la responsabilidad individual”, dijo Peterson.

“¿Es de extrañar que los estudiantes, convencidos de que Estados Unidos es intrínsecamente intolerante, encuentren persuasiva la propaganda china?”, acotó la investigadora principal de la Asociación Nacional de Académicos.

En una columna de opinión publicada en el portal American Greatness, los expertos en China Robert S. Spalding y Zachary Glanz, señalan que los intereses de la academia estadounidense aún se basan en la idea de que al afianzar las relaciones económicas y diplomáticas con China, EE. UU. podría reducir la influencia ideológica del PCCh.

“Desde la visita de Nixon a China en 1972 hasta las reformas económicas radicales de Deng Xiaoping, Estados Unidos asumió que el éxito del capital, la inversión estadounidense y la expansión de las relaciones diplomáticas conducirían inevitablemente a una China democratizada que abrazara a Estados Unidos”, indican los expertos.

El Departamento de Estado a principios de año comenzó a investigar prestigiosas universidades como Harvard y Yale por no informar sobre miles de millones de dólares en subvenciones que ingresaban de países del exterior contrarios a EE. UU. como China.

Por lo tanto, el documento recientemente publicado por el Departamento de Estado hace un llamado a los legisladores estadounidenses para aumentar la inversión en avances tecnológicos y para reforzar las instituciones diplomáticas para contrarrestar la influencia del régimen chino en el exterior.

El informe además apunta a las profundas vulnerabilidades que tiene el régimen chino, tanto interna como externamente, señalando como ejemplo la disminución de la población o la desaceleración de su economía, señalandolos como factores que debería aprovechar Estados Unidos, según el Free Beacon.

César Múnera-BLes.com