Redacción BLes– La congresista demócrata Tulsi Gabbard de Hawái presentó la “ley para la prevención del fraude electoral”, coauspiciado por el congresista republicano Rodney Davis de Illinois, que ayudaría a corregir la “ley para ayudar a América a votar de 2002”, quitando los fondos federales a aquellos estados que permitan la recolección de votos, reportó Breitbart.

La recolección de votos permite que agentes políticos puedan colectar cuantos votos quieran de otras personas para llevarlos ellos mismos a las urnas. Si bien la condición es que no reciban dinero por la cantidad de votos que entregan, existe una brecha en la práctica y estos agentes reciben dinero para realizar esta tarea.

De todos modos, la cuestión de si reciben dinero por el trabajo o no, no es tan serio como la susceptibilidad al fraude que este mecanismo presenta. A finales de agosto pasado, un agente demócrata reveló al New York Post los métodos que él y sus ayudantes emplean hace años, para manipular las elecciones. Uno de los métodos mencionados por el agente justamente se refiere a la recolección de votos de geriátricos en los que estos individuos tienen contactos con los empleados allí o directamente de las residencias de personas mayores.

Usando diferentes métodos, reemplazan el voto original con el fraudulento o simplemente después de recolectar el voto, se deshacen de estos si son del candidato opuesto para el que trabajan. 

No obstante, la propuesta de Gabbard realmente podría resolver el problema con la recolección de votos ya que con este ley se garantizaría que los que recolectan los votos de las personas, que por diversas razones no pueden llevar sus votos a las urnas, sean solo familiares, funcionarios de las elecciones o empleados del servicio de correos nacional, eliminando la posible interferencia de agentes que hacen el trabajo por dinero y con la intención de manipular las elecciones a favor de su candidato.

La congresista dijo en una declaración: “Este proyecto de ley protege la asistencia de los familiares, miembros del hogar y los cuidadores, así como de los funcionarios electorales y los carteros que actúan en su capacidad oficial. Los votantes seguirán teniendo asistencia, si la necesitan, para entregar su voto, pero este proyecto de ley asegura que los grupos de interés especial de terceros no se interpongan entre los votantes y las urnas.”

La recolección de votos es uno de los desafíos a solucionar antes del 3 de noviembre pero el envío masivo de votos a todos los votantes registrados en los padrones, sumando al pobre estado del servicio de correos nacional, siguen siendo dos grandes obstáculos para unas elecciones seguras y legales. 

Los datos de las elecciones federales revelan que desde 2012, alrededor de 28.4 millones de boletas de voto por correo han desaparecido en cada uno de los últimos cuatro ciclos electorales. Según el análisis del Centro de Investigación Pew, hay potencialmente 24 millones de votantes inelegibles o inexactos en padrones estatales.

Álvaro Colombres Garmendia-BLes.com