De octubre pasó para diciembre por decisión del juez Robert Scola. Al mismo tiempo, se negó la solicitud de Saab para presentar dos testigos por videoconferencia, porque no hay manera de saber si estarán bajo algún tipo de presión

Un nuevo retraso se suma el proceso judicial contra Álex Saab por el lavado de dinero. Esta vez, el juez Robert Scola pospuso la audiencia pautada para el 31 octubre sobre el estatus del colombiano como supuesto «diplomático» de la dictadura venezolana. Ahora el proceso judicial continuará en diciembre.

La decisión, respecto al hombre señalado como testaferro de Nicolás Maduro, también llega en momentos cuando los fiscales a cargo del caso desestiman los reclamos de los abogados de Saab, quienes están buscando documentos que «demuestren su condición de enviado especial», apuntó Joshua Goodman, periodista de Associated Press.

Ese mismo argumento es el que el régimen repite una y otra vez para evitar un juicio por lavado de unos 350 millones de dólares a través del programa CLAP, usado por el chavismo como arma política y de propaganda, en el que se entregan alimentos que han sido denunciados como de dudosa calidad a los venezolanos.

Sin testigos por videoconferencia

Sin embargo, retrasar una audiencia sobre el caso Álex Saab no ha sido la única novedad en estos últimos días. También se supo que Estados Unidos pide al juez negar la presentación de testigos por videoconferencia tal como lo había pedido el acusado. Son varios los motivos, uno de estos es que no hay forma de controlar el lugar desde donde rendirían testimonio, quienes les acompañarían o si estarían bajo algún tipo de presión.

Según Saab, uno de ellos es un miembro de la Guardia Nacional de Venezuela (llamado VZ Testigo 1) y el otro es un funcionario venezolano (VZ Testigo 2). Pero no reveló sus identidades. Según el empresario nacido en Colombia, estos podrían comprobar su estado de «diplomático» mientras volaba hacia Irán «a una misión humanitaria».

Pero el documento que pide el rechazo de esos testigos es claro. Saab “ha hecho los mínimos esfuerzos” para que los testigos pueden declarar en EE. UU., y “ningún esfuerzo” para garantizar la integridad de sus testimonios.}

La defensa de Álex Saab asegura que son dos testigos “muy importantes” para “garantizar la administración justa y equitativa de la ley” y que por eso deben estar en la próxima audiencia. Pero desde el inicio del proceso, el testaferro de Maduro nunca informó sus intenciones de incluirlos en una lista de personas que había entregado para que hablaran en el juzgado.

En paralelo, la dictadura venezolana mantiene la retórica del «secuestro» de Saab por parte de la justicia estadounidense. Un tema, que según fuentes especializadas, podría incluirse en la mesa de negociación con la oposición una vez que se restablezca, así como una exigencia ante el gobierno de Joe Biden a cambio de suministro de petróleo a EE. UU. Mientras tanto, el régimen anuncia el lanzamiento de un documental para lavar la cara del testaferro.

Oriana Rivas – Panampost.com