Redacción BLes- Los resultados de la encuesta Rasmussen del 21 de septiembre evidencian que el 83% de los votantes republicanos desean que el presidente estadounidense, Donald Trump, nombre al sucesor de la jueza Ruth Bader Ginsberg en la Corte Suprema de Justicia. 

El reemplazo de la juez Ginsburg, quien murió el 18 de septiembre a causa del cáncer de páncreas que padeció durante años, ha causado confrontación por parte de los demócratas que piden que el próximo juez de la Corte Suprema se nombre después de las elecciones.

Los demócratas han sugerido incluso que atacarían violentamente al Senado si no se cumple con sus deseos. 

A pesar de las diferencias políticas con Ginsburg, el presidente Trump lamentó su muerte y expresó su admiración por ella.  

“Llevaba una vida increíble. Estés o no de acuerdo, fue una mujer increíble que llevó una vida increíble”. Añadió: “Es triste oír eso”, dijo Trump al enterarse de su muerte, según un reporte de la Casa Blanca. 

La actitud opositora de los demócratas en este caso resulta contradictoria para presidenta del Comité Nacional Republicano, Ronna McDaniel.

“No hace mucho, Joe Biden dijo que ‘el pueblo americano merece una corte de nueve personas con personal completo’. Estamos de acuerdo. Llena el asiento!”, declaró McDaniel, según Breitbart.  

Para Trump es claro que debe llenar la vacante dejada por Ginsburg, como parte de sus obligaciones constitucionales.

Aunque Ginsburg desde su postura progresista defendió los derechos legales de la mujer,  esta encuesta de Rasmussen no muestra una gran diferencia entre la aprobación de mujeres y hombres

Ginsburg incluso recibió críticas durante la campaña presidencial de 2016 por 

oponerse públicamente al entonces candidato Trump, rompiendo así la tradición que 

consideraba este tipo de comportamiento como inadecuado.

De acuerdo con una declaración presentada por la nieta de Ginsburg, uno de sus deseos era, poco antes de morir, que su vacante fuera ocupada por un juez nombrado por el ganador de las elecciones presidenciales del 3 de noviembre. 

Frente a esta declaración la actitud del comentarista político Tucker Carlson fue de incredulidad, o al menos calificó ese deseo de Ginsburg de patético, dado el momento tan trascendental en el que se detuvo en ese detalle de política. 

“Si fuera cierto, sería patético porque la vida es más grande que la política, incluso este año. No le desearíamos a nadie unas palabras finales tan pequeñas”. 

José Hermosa-BLes.com