Redacción BLes – Antes de abordar el avión con destino a la frontera Sur de los Estados Unidos en Texas, el presidente Trump brindó un breve discurso ante los periodistas presentes. Entre otros temas que tocó, se refirió al posible juicio político que están promoviendo los demócratas y lo describió como la “continuación de la mayor caza de brujas en la historia de la política”.

El presidente realizó las declaraciones al salir de la Casa Blanca antes de embarcar en el helicóptero presidencial. Habló sobre el éxito en su gestión, sobre los incidentes en el Capitolio, advirtió sobre el peligro que implican las Big Tech a la libertad de expresión de los estadounidenses, e hizo fuerte hincapié en la persecución política “absolutamente ridícula” que está sufriendo por parte de los sectores progresistas de la política.

Al abordar el tema de la posibilidad de un nuevo juicio político contra su persona por parte de los demócratas de la Cámara de Representantes, tras acusarlo como el responsable de los incidentes en el Capitolio, lo calificó algo “absolutamente ridículo” y agregó que cree que  “está causando una gran ira” en la sociedad.

Además cuestionó la iniciativa del juicio político, argumentando que aquellos que hoy pretenden condenarlo como responsable de los incidentes en el Capitolio buscan hacer creer que sus frases durante ese día incentivaron la violencia, son los mismos que durante todo el año defendieron e incentivaron abiertamente los disturbios en casi todas las ciudades grandes del país. 

“Si miras lo que otras personas han dicho, políticos de alto nivel, sobre los disturbios durante el verano, los horribles disturbios en Portland y Seattle y varios otros lugares”.

El lunes los demócratas de la Cámara, tal como habían pre anunciado sus líderes, presentaron un proyecto de ley rápido solicitando al vicepresidente Pence que respaldara los movimientos para destituir al presidente utilizando la enmienda 25. El proyecto fue rechazado y en consecuencia comenzó a tomar protagonismo la iniciativa del juicio político.

Lo que implica, en pocas palabras, que los demócratas buscarán implementar cualquier método a su alcance para intentar derribar al presidente.

Los argumentos para responsabilizar al presidente sobre los hechos de violencia en el Capitolio son completamente infundados, no existe realmente prueba ni motivo alguno para que Trump pueda estar interesado en generar semejante conflicto. 

Refiriéndose a los incidentes del día 6 de enero en el Capitolio, el presidente una vez más se mostró lúcido con respecto a qué camino quiere tomar y aconsejó a sus seguidores: “En lo que se refiere a esto, no queremos violencia, nunca violencia, no queremos absolutamente nada de violencia”.

En el mismo momento que el presidente Trump estaba realizando el discurso desde la Casa Blanca, la Cámara de Representantes liderada por Nancy Pelosi y la mayoría demócrata, introdujeron dos artículos para intentar realizar el segundo juicio político al presidente.

Esta vez Pelosi eligió los cargos de “altos delitos” y “delitos menores” y en su débil argumento cita una parte del discurso que Trump dio en el Capitol Hill el miércoles donde afirma que “ganamos esta elección, y la ganamos por avalancha” lo cual supuestamente “incitó” a que un grupo de personas irrumpiera violentamente en el precinto del Congreso.

Antes de subir al avión, una reportera le preguntó cuál fue su rol en los incidentes del Capitolio a lo que Trump respondió:

“Si ustedes leen mi discurso, mucha gente lo ha hecho, y lo he visto tanto en los periódicos, en los medios de comunicación, en la televisión, y ha sido analizado. Pero la gente pensó que lo que dije fue totalmente apropiado.”

“Pero vandalizaron mi discurso, mis palabras, y mi último párrafo, y mi última frase, y todo el mundo sacó sus dientes a pesar de que fue totalmente apropiado”, lamentó Trump.

Andrés Vacca – BLes