Redacción BLes– La Corte Suprema de Estados Unidos determinó que la administración del presidente Donald Trump podía continuar construyendo el muro fronterizo con México, invirtiendo fondos obtenidos del Departamento de Defensa.

Con su fallo favorable la Corte Suprema resuelve el caso presentado por la Corte de Apelaciones del Noveno Circuito, que cuestionaba la legalidad de la transferencia de 2.500 millones de dólares de los fondos del Pentágono para seguir construyendo la protección fronteriza en el sur del país, de acuerdo con el Daily Caller del 31 de julio.

“La decisión de la Corte de dejar que la construcción continúe, me temo que puede operar como una sentencia final”, escribió el juez Stephen Breyer, implicando que la decisión del máximo tribunal invalidaría cualquier otro litigio sobre este tema.

Esta demanda, sobre la que decidió la Corte suprema, se originó en junio de 2019, cuando el juez de Distrito de EE.UU. Haywood Gilliam, nombrado por el expresidente Barack Obama, impidió que la administración trasladara los 2.500 millones de dólares de los fondos del Pentágono hacia la construcción del muro.

La decisión del juez Gilliam fue ratificada por la Corte de Apelaciones del Noveno Circuito, y entonces la administración Trump apeló ante el Tribunal Supremo, dando lugar a que la Unión Americana de Libertades Civiles demandara en nombre del Sierra Club y la Coalición de Comunidades Fronterizas del Sur, para que se impidiera la construcción del muro.

En este contexto, la base legal para iniciar la construcción del muro fronterizo con México está dada por una ley de 1996, que confiere al presidente la capacidad para luchar contra la inmigración ilegal y los cruces fronterizos, y que limitaba algunos recursos legales, reseñó Fox News.

El dinero se invierte en la construcción de tramos de muro y en la infraestructura de carreteras y alumbrado en lugares considerados como críticos para el tráfico de drogas ilegales, de pandilleros, de inmigrantes indocumentados y de todo tipo de mercancías que son ingresadas de contrabando por el sur, afectando la seguridad nacional.

Por otro lado, la protección de las fronteras es una de las promesas hechas por el presidente Trump y que, en efecto, ha cumplido de la mejor manera a pesar de las interferencias interpuestas por diversos grupos, entre ellos los demócratas que sostienen una política de fronteras abiertas a la inmigración sin control.

En apoyo a la construcción del muro fronterizo con México, Trump declaró la “emergencia nacional”, en febrero de 2019. Argumentó la “invasión” que estaría sufriendo su país a través de la frontera sur. Con esta medida, el mandatario podía acceder a los fondos necesarios sin tener que pasar por el Congreso. No obstante, la decisión originó una dura batalla legal con la oposición representada por los demócratas.

Sin embargo, el respaldo de los legisladores y los ciudadanos impulsó el proyecto. 

“Nuestra Patrulla Fronteriza nos dice que necesita barreras físicas que le ayuden a hacer su trabajo… estratégicamente situadas donde el tráfico es mayor”, dijo el senador Richard Shelby, republicano por Alabama.

Desde principios de 2017, se han invertido alrededor de 15.000 millones de dólares en la construcción de los 731 kilómetros del nuevo muro fronterizo.

José Hermosa-Bles.com