El consumo del sector privado se encuentra estancado y caen las exportaciones. Si el segundo trimestre se repite una caída, oficialmente el país entrará en recesión.

El Departamento de Comercio (DOC) anunció su última revisión para el Producto Bruto Interno (PBI) de Estados Unidos y reveló que la economía se derrumbó un 1,5% durante el primer trimestre del año.

La cifra es muy mala, considerando que las proyecciones de 2021 esperaban una caída como máximo del 1%, y que la última estimación reflejaba una variación negativa del 1,4%. Por lo que este número es el peor posible.

De acuerdo a los estándares convencionales, una recesión técnica comienza cuando se registra caída de la actividad por dos trimestres consecutivos, aunque también suelen ser asociadas por estancamientos del PBI o crecimientos muy modestos, como lo que ocurrió en Estados Unidos en el año 2000.

Si en los meses de abril, mayo y junio, la variación trimestral da negativa, oficialmente el país entrará en recesión económica, algo que no pasaba desde 2008. Para la Reserva Federal, la probabilidad de que la economía vuelva a caer por un segundo trimestre consecutivo oscila entre el 50% y el 60%.

Pero hay un componente que hace que esta recesión sea mucho más grave de lo que parece: la desaceleración de la economía llega junto con el alza inflacionaria más drástica desde 1982.

Como explica el economista de la Universidad de Chicago, John Cochrane, el gobierno de Biden no inspira la confianza suficiente como para que las expectativas de las personas confíen en que el Estado pueda pagar su deuda sin monetizarla en el futuro. Esto quiere decir que los mercados esperan una recesión, o más inflación, o las dos cosas juntas.

Descomponiendo el nivel de actividad económica, los datos de la Oficina de Análisis Económico (BEA) revelan que el consumo privado real se encuentra prácticamente estancado desde octubre de 2021.

Paralelamente, según la estimación mensual del PBI elaborada por la firma IHS Markit, la actividad económica dejó de crecer desde diciembre del año pasado, y lleva 5 meses de deterioro, sin el efecto rebote que los demócratas esperaban.

Las ventas minoristas medidas en términos reales (eliminando el efecto de los precios) se encuentran estancadas desde marzo de 2021, a pesar de los programas de estímulo fiscal aprobados por el Gobierno.

Al mismo tiempo, en los primeros tres meses del año las exportaciones de Estados Unidos cayeron un 5,9% en comparación con el año pasado. Al contrario de lo que sugieren algunos funcionarios de la Casa Blanca y políticos del Partido Demócrata, el crecimiento del déficit comercial no produjo una caída del PBI, sino que solamente lo hizo la caída de las exportaciones independientemente de las importaciones.

Esta última apreciación contrasta con la visión marcadamente proteccionista que actualmente impulsa el gobierno de Biden, una visión que traiciona a lo que sus propios votantes esperaban del actual Presidente.

Fuente: La Derecha Diario