Steve McCraw, jefe de seguridad pública de Texas: “Los oficiales tenían armas, los niños no tenían ninguna”.

La escuela primaria Robb de Uvalde en Texas, será demolida tras el tiroteo masivo del pasado mes de mayo, donde un hombre armado mató a 19 niños y dos adultos. Este hecho tiene como objetivo construir una nueva escuela para sus casi 600 alumnos. Según informa The Guardian.

Don McLaughlin, alcalde de la localidad, ha sentenciado en una reunión del consejo en Uvalde celebrada el martes: “Mi entendimiento, y tuve esta discusión con el superintendente del distrito escolar, es que la escuela será demolida. Nunca se le podrá pedir a un niño que regrese, o a un maestro que regrese a esa escuela nunca“.

Los comentarios del alcalde han producido en medio de la creciente ira pública, por la respuesta de la policía al tiroteo del 25 de mayo y cómo los oficiales fuertemente armados esperaron durante 70 minutos después de llegar a la escuela antes de irrumpir en el aula donde el tirador estaba resistiendo.

Hablando en una audiencia estatal que investiga el incidente, Steve McCraw, jefe de seguridad pública de Texas, calificó la respuesta policial como “un fracaso abyecto y antitético a todo” conocido sobre cómo responder a tales crisis.

McCraw dijo que el jefe de la policía local, Pedro “Pete” Arredondo, quien era el comandante en la escena, impidió que otros oficiales detuvieran al intruso antes y potencialmente evitaran la carnicería. Arredondo “decidió poner las vidas de los oficiales por encima de las vidas de los niños”.

Repercusión social

La efusión de angustia por la masacre de Uvalde, junto con la indignación por la muerte a tiros por motivos raciales de 10 personas negras en Buffalo, Nueva York, 10 días antes, ha llevado a otro impulso para algún tipo de legislación federal de control de armas.

El martes, los senadores estadounidenses anunciaron un acuerdo sobre un proyecto de ley de violencia armada que endurecería las verificaciones de antecedentes para los compradores de armas de fuego. 

También desembolsaría dinero a los estados y comunidades destinados a mejorar la seguridad escolar y las iniciativas de salud mental.

Fuente: 20minutos.es