Redacción BLes- El prominente pastor evangélico Franklin Graham criticó con entusiasmo el polémico proyecto de Ley de Igualdad, asegurando que es una “cortina de humo” que no tiene absolutamente nada que ver con la igualdad. Advirtió sobre los peligros en caso que se apruebe el proyecto, sobre todo para la sociedad conservadora y las personas de fe, quienes serán perseguidas por no estar de acuerdo con esos principios o ideales. 

Representantes demócratas, apoyados expresamente por el presidente Joe Biden, presentaron el viernes pasado un polémico proyecto de ley denominado “Ley de Igualdad”, el cual propone eliminar el reconocimiento legal del sexo masculino y femenino desde el sentido biológico del término. 

El representante demócrata David Cicilline, junto a un grupo de demócratas progresistas, reintrodujo la “Ley de Igualdad” en la Cámara de Representantes el viernes. El polémico proyecto pretende eliminar la discriminación erradicando la diferenciación biológica del sexo y penetrando la ideología de género en cada ámbito público y privado de las relaciones humanas.

Graham desde su cuenta de Twitter dijo al respecto:

“La Ley de Igualdad no tiene nada que ver con la igualdad. Es una cortina de humo para obligar a los estadounidenses a aceptar la agenda LGBTQ y crea mucha DESIGUALDAD para las personas de fe. Castiga a las personas y organizaciones que no están de acuerdo en función de sus convicciones morales”.

 Adjunto a su mensaje, Graham publicó una interesante nota del NY Post, que explica con claridad como el proyecto de ley busca “actualizar” la ley que el Congreso aprobó principalmente para combatir el racismo, la Ley de Derechos Civiles de 1964, agregando la orientación sexual y la identidad de género como clases protegidas afines a la raza.

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De este modo: “En lugar de encontrar formas de sentido común y estrictamente adaptadas para proteger a los estadounidenses que se identifican como LGBT de una discriminación verdaderamente injusta, el proyecto de ley actuaría como una espada, para perseguir a aquellos que no adoptan ideologías de género novedosas”, asegura la nota publicada.

Graham continuó el debate desde su cuenta de Facebook, donde advirtió:

“Si se convierte en ley, la Ley de Igualdad podría prohibir a las organizaciones religiosas (judías, protestantes, católicas, musulmanas, todas) e iglesias contratar sólo a personas de ideas afines que crean lo que creen”.

También aseguró que la Ley de Igualdad destruiría la forma en que conocemos actualmente los deportes de mujeres y niñas, dado que permitiría a los hombres biológicos que eligen identificarse como mujeres competir por títulos, becas y concursos en todos los niveles de edad, porque no existirá más la diferenciación biológica del sexo.

Graham concluyó declarando que el proyecto de ley es “muy peligroso” y alentó a sus 9,6 millones de seguidores a escribir a sus representantes en el Congreso, así como a otras figuras políticas, para que se escuchen sus voces.

En la misma sintonía que Graham, el presidente del Centro de Política Pública y Ética (EPPC, por sus siglas en inglés), Ryan Anderson, advirtió en un comunicado que la legislación es una especie de arma de doble filo, que con el discurso de proteger a las minorías, termina persiguiendo con el peso de la ley a las mayorías que no adoptan las nuevas ideologías de género.

“(La Ley) No está redactada como un escudo para proteger a las minorías vulnerables de la discriminación injusta, sino como una espada para perseguir a quienes no adoptan nuevas ideologías sexuales y de género”, afirmó Anderson.

Andrés Vacca-BLes.com