Redacción BLesEl senador, Ron Johnson, exige a la policía del Capitolio que explique por qué afirmó que el agente Brian Sicknick murió a causa de golpes obtenidos al enfrentarse con los manifestantes que invadieron las instalaciones el 6 de enero.

Luego de que el informe de los especialistas médicos informaran que las verdaderas causas de muerte de Sicknick fueron naturales, se hizo evidente la falsedad del informe policial, por lo que Johnson dirigió una carta al jefe interino de la Policía del Capitolio de Estados Unidos (USCP, por la sigla en inglés), en ese sentido, de acuerdo con The Federalist del 22 de abril. 

Sicknick “sufrió dos derrames cerebrales y murió por causas naturales” y no había “ninguna prueba” de que “sufriera una reacción alérgica a los irritantes químicos”, manifestó el documento con el dictamen médico.

El hecho de que la policía del Capitolio se hubiese adelantado con afirmaciones temerarias, no hizo sino agravar el aspecto general de los disturbios y falsear sus resultados reales, lo que fue aprovechado por los demócratas para lanzar una feroz campaña de persecución contra los seguidores del entonces presidente, Donald Trump. 

“Esta conclusión plantea más preguntas sobre lo que la USCP sabía y las acciones que tomó para confirmar ciertos hechos relacionados con la muerte del oficial Sicknick antes de publicar su declaración del 7 de enero”, escribió Johnson.

Y agregó: “Sigue sin estar claro por qué el USCP publicó una declaración con respecto a la causa de la muerte del oficial Sicknick meses antes de que el médico forense hiciera una determinación oficial”.

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Con base en esa falsedad, se promovió en parte el segundo juicio de destitución de los demócratas para el entonces presidente Donald Trump.

Asimismo, los medios izquierdistas y los gigantes tecnológicos impulsaron narrativas falsas culpando a los manifestantes de causar  la muerte de Sicknick.

Johnson consideró el impacto generado por la falsedad lo suficientemente grave como para citar a la jefe en funciones de la Policía del Capitolio, Yogananda Pittman, ante el Congreso con sus explicaciones, para el 6 de mayo.

A Johnson le inquieta saber si los demócratas pidieron información sobre Sicknick antes de programar la destitución de Trump, y si la USCP trató de corregir su amplificación de las falsas afirmaciones del Times sobre la muerte de Sicknick por los golpes recibidos con un extintor.

“La muerte de cualquier oficial de policía es una tragedia y el uso de la muerte de cualquier oficial con fines políticos o para crear una narrativa falsa es reprobable e irrespetuoso para la familia del oficial y la memoria del oficial”, recalcó Johnson.

El polémico manejo que los demócratas se apresuraron a dar a los hechos ocurridos el 6 de enero en el Capitolio, causaron mucha agitación injustificada y movimientos incoherentes desde el punto de vista de la justicia, pero con profunda huella política. 

Además, dio inicio a un movimiento por combatir un supuesto ‘terrorismo doméstico’ cuando la única muerte fue la de la seguidora de Trump, Ashley Babbit, una veterana del ejército quien murió por el disparo a quemarropa de un agente al servicio de la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, contra quien no hubo ningún cargo.

José Hermosa – BLes.com