Pelosi confirmó su viaje a Asia pero eliminó de su agenda a Taiwán. Dijo que visitará Singapur, Malasia, Corea del Sur y Japón.

El Partido Demócrata desató una crisis geopolítica sin nada a cambio y terminó claudicando ante China en una de las derrotas diplomáticas más lamentables de la historia de Estados Unidos.

De cara a las elecciones legislativas de noviembre, la cúpula demócrata está buscando las maneras de cambiar la percepción de la población acerca del gobierno y su debilidad ante las presiones internacionales.

Después del fracaso en Afganistán y Ucrania, a Nancy Pelosi, presidente de la Cámara de Diputados y líder de los demócratas, se le ocurrió llevar una delegación a Taiwán para mostrar al gobierno fuerte en un conflicto que muchos ven como el próximo gran fracaso de la administración Biden.

Sin embargo, Pelosi rápidamente se arrepintió de la decisión. Los diarios estatales chinos publicaron que el Partido Comunista no descartaba un ataque con misiles contra Taiwán esta semana, en plena visita de la mandataria, y ordenó cinco ensayos navales en los días de la visita en el estrecho de Taiwán.

Además, imágenes empezaron a circular en redes sociales de masivas líneas de tanques siendo transportados a la provincia de Fujian, cuyas costas dan directamente a la isla de Taiwán, y los simulacros navales comenzaron a ensayar una invasión, disparando cañones reales, por primera vez en más de cinco años.

La diputada se dio cuenta que el gobierno demócrata no cuenta con el respaldo internacional ni la preparación político para una situación así. Este domingo, cuando tocaba anunciar oficialmente los países que visitaría en su gira por Asia, solo confirmó que aterrizaría en Singapur, Malasia, Corea del Sur y Japón, sin mención alguna de Taiwán.

El gobierno de Taipei se mostró desilusionado por la claudicación de Estados Unidos, y denunció que Biden no está cumpliendo con el “Taiwan Travel Act”, firmado por Donald Trump en 2018, que abría plenas relaciones diplomáticas entre los países.

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Cabe recordar que China nunca renunció al uso de la fuerza para tomar el control de Taiwán. Tras el golpe de Estado comunista en 1949, el por entonces gobierno republicano de China, el Kuomintang, se escapó a la isla de Taiwán, y anunció que desde allí mantendría el reclamo por la soberanía de toda la China continental.

Taiwán es el nombre de la isla. El país, en realidad, mantiene que su nombre es la República de China, y mantiene su postura hace 70 años de ser la verdadera y legítima China, mientras el Partido Comunista usurpa desde entonces al gobierno chino.

Estados Unidos defendió enérgicamente la independencia de Taiwán y reconoció su soberanía desde 1949 hasta 1979, cuando el deplorable presidente Jimmy Carter suscribió a la “Política de Una Sola China” y rompió relaciones diplomáticas con Taipei. Pero a pesar de la firma de aquél tratado, Estados Unidos nunca dejó de defender extraoficialmente la independencia, y China nunca se ha animado a atacar por el riesgo de una reacción norteamericana.

Sin embargo, la debilidad del gobierno de Biden ha creado un escenario de anarquía internacional donde los países están actuando sobre sus reclamos históricos sin importarles la reacción de Estados Unidos. Así operaron los árabes sobre Afganistán, Rusia sobre Ucrania, Irán sobre Irak y ahora, según la propia CIA, China hará lo mismo sobre Taiwán.

Fuente: La Derecha Diario