El empresario introdujo a Epstein a las altas esferas de Wall Street y juntos llevaron a cabo un esquema Ponzi que le valió una sentencia de prisión de 20 años, mientras que a Epstein lo hizo multimillonario.

Steven Hoffenberg, considerado el mentor de Jeffrey Epstein en el mundo de la finanzas y quien también fue propietario del New York Post, fue encontrado muerto en su departamento a los 77 años. Murió hace por lo menos una semana, pero recién el martes uno de sus amigos llamó “preocupado” a la Policía al no tener noticias suyas.

Luego de intentar sin éxito comunicarse con él, las autoridades acudieron a su casa en Derby, Connecticut, en donde lo encontraron muerto en el suelo de su dormitorio. Por el momento no se han confirmado las razones de su muerte, aunque a su avanzada edad se cree que pudieron haber sido causas naturales.

Sin embargo, las autoridades confirmaron al Daily Mail que no se descarta un suicidio, ya que según familiares estaba “muy bien de salud” y relajado en su casa de vacaciones fuera de Nueva York.

Además de haber introducido a Epstein a las altas esferas de Wall Street, a Hoffenberg se lo conoce por estar detrás de uno de los mayores fraudes financieros en la historia de Estados Unidos, por el cual pagó con 18 años de prisión.

El financista saltó a la notoriedad en la década de los 90 con su empresa Towers Financial Corp, que dirigía con Epstein y con la que estafó por 460 millones de dólares a más de 200 víctimas. En una entrevista en 2019, Hoffenberg le aseguró al Washington Post que Epstein había sido el verdadero autor intelectual del plan por el que pasó años en prisión, y que él era una de las víctimas de la estafa también.

Tras casi dos décadas en prisión, se mostró como un hombre renovado, incluso se volvió cercano de las víctimas la red de pedofilia de Epstein y las acompañó en su lucha contra el difunto magnate, financiando varios de sus juicios.

A pesar de su supuesta redención, Hoffenberg otro nuevo ex socio de Epstein que aparece muerto desde que cayó su red de pedofilia internacional que implica a figuras como el ex presidente Bill Clinton hasta el príncipe Andrew de Gran Bretaña.

Hasta ahora, el propio Jeffrey Epstein apareció suicidado en su celda luego de que casualmente se rompieran las cámaras que lo grababan, el seguridad se fuera a su casa enfermo sin avisar y justo le pusieran por equivocación sábanas con una fibra más gruesa que la permitida, con la cual supuestamente se ahorcó.

Luego, su principal socio en Europa, Jean-Luc Brunel, el 19 de febrero de este año, apareció suicidado en su celda en la cárcel donde estaba detenido en París. Al igual que Esptein, Brunel murió ahorcado con las sábanas de su cama, y las autoridades de la prisión de La Santé tacharon el caso rápidamente como un suicidio. Otro hecho que se repite es que las cámaras se apagaron algunas horas antes del supuesto suicidio, y no pudieron captar el momento en que Brunel presuntamente se quitó su vida.

Algunos meses más tarde, el 8 de junio, otro socio suyo Mark Middleton, apareció colgado de un árbol con un tiro de escopeta en el pecho. Insólitamente, la policía del condado de Little Rock, Arkansas, cerró el caso en 24 horas diciendo que había sido un suicidio.

Sin contar a Ghislaine Maxwell, la mujer de Epstein y principal reclutadora de la red de trata, que fue condenada a 20 años de prisión, quedan pocos seres vivos que conocieron en detalle los manejos del líder pedofilo, y particularmente, la lista de clientes.

Fuente: La Derecha Diario