Redacción BLes- En entrevista con el Daily Caller, Helen Raleigh, una inmigrante china que colabora para la revista de actualidad The Federalist, habló sobre por qué se está boicoteando la película de Disney, Mulán, así como sus pensamientos sobre la “cultura de la supresión”.

“Resulta que para apaciguar a las autoridades chinas, Disney trabajó muy de cerca con ellas para desarrollar un guión”, dijo Raleigh. “Cambiaron este mensaje de atracción universal de auto-descubrimiento, de la auto-determinación de una persona, en algo que tiene que ver con la lealtad”, agregó la periodista en relación con el personaje principal.

De acuerdo con Raleigh, el concepto de lealtad tiene una connotación codificada en China ya que el régimen del Partido Comunista chino exige lealtad absoluta a su pueblo.

“Como sabemos ahora, Disney filmó parte de la película en la provincia de Xinjiang. Xinjiang es donde el Partido Comunista Chino encarceló a millones de musulmanes uigures y otras minorías”, señaló la periodista.

Raleigh fue una de las personas que se sumó a la iniciativa de boicotear la película en lugar de pagar los 30 dólares que cuesta el acceso a la premier en la plataforma de Disney Plus. La periodista citó un artículo del Wall Street Journal que informó que Disney “compartió el guión con las autoridades chinas mientras consultaba con asesores locales”.

Pese a que la película animada de 1998 resalta la autodeterminación del personaje principal, Raleigh cuestiona la versión ‘live action’, ya que “enfatiza la lealtad sobre todo, algo que el [Partido Comunista Chino], especialmente su líder, el Secretario General Xi Jinping, ha exigido a todo el pueblo chino”.

“Dado que el estado y el PCCh son sinónimos en la China comunista, la lealtad al estado no es diferente de ser leal al PCCh”. escribió la periodista. “La lealtad absoluta en China se define como hacer cualquier cosa que el PCCh te exija y nunca cuestionar ni desobedecer ninguna orden del PCCh. De hecho, si se considera necesario, uno debería estar dispuesto a sacrificarse por el PCCh!, agregó, según informó The Christian Post.

El lanzamiento de la película tampoco tuvo un buen desempeño, además de recibir una calificación de 4.9 de 10 por más de 165.000 personas en Douban, un sitio web líder en clasificaciones de películas.

Además recibió comentarios negativos por parte de críticos de diferentes países, quienes la calificaron de inauténtica para la cultura china, históricamente inexacta y generalmente problemática.

“Un nivel artístico deficiente, una mala comprensión de la cultura china llevaron al fracaso de la película en China” tuiteó el periódico Global Times, un medio que es financiado por el régimen chino.

Pesea que fue la película más vista en China la semana pasada y en la plataforma de venta de entradas Maoyan obtuvo el puntaje más alto de 7.5 sobre 10, los críticos en el país también se sintieron decepcionados con las representaciones inexactas y estereotipadas de la historia china y el personaje principal de la película.

En los días previos al lanzamiento, los manifestantes de Hong Kong instaron al mundo a mostrar su rechazo a la producción a través del Hashtag #BoycottMulan al que se sumaron simpatizantes en Europa y en Estados Unidos.

Además de cuestionar que algunas de la escenas hayan sido grabadas en la región de Xinjiang, en donde se ha acusado al régimen chino de encarcelar a millones de uigures musulmanes.

El pasado mes de agosto la protagonista Liu Yifei compartió a través de la plataforma china Weibo el siguiente mensaje: “Apoyo a la policía de Hong Kong. Todos pueden atacarme ahora. Qué vergüenza para Hong Kong “, según informó Hong Kong Free Press.

César Múnera-BLes.com