El mandatario goza de solo 36 % de aprobación, los estadounidenses no están contentos. Menos con la histórica inflación que los demócratas atribuyen a supuestos “monopolios” en lugar de reflexionar sobre sus políticas fiscales

Si la caída en los índices de popularidad del presidente Joe Biden causaba preocupación entre sus simpatizantes en agosto del año pasado, actualmente en medio de una histórica inflación y de disputas en el Congreso, los nuevos números no deben ser menos que alarmantes. Y es que el mandatario se enfrenta a la aprobación más baja en lo que lleva de mandato, 36 % para ser exactos, según la consultora demócrata Civiqs.

Del universo total de encuestados, 56 % de la población lo desaprueba y 9 % se mostró indeciso. Lo que demuestra el informe es que Joe Biden vive sus horas más difíciles en la Casa Blanca cuando faltan pocos días para que cumpla su primer año de mandato. A esto se suma el reporte del 7 % de inflación interanual para diciembre, reportado por la Oficina de Estadísticas Laborales. Un récord que no se veía desde 1982.

Es decir, el récord inflacionario superó los 6,8 % registrado en noviembre y evidenció otros problemas, como el desabastecimiento. La Cena de Acción de Gracias se convirtió en noticia por las dificultades que percibieron los estadounidenses para encontrar ciertos ingredientes. Detrás hay problemas de fondo. La sobreestimulación de la economía con cheques de estímulo y el atasco en la cadena de suministros. Son dos de las tres razones que llevaron a EE. UU. a atravesar un problema que mantiene atenta a la Reserva Federal (Fed, la responsable de dictar la política monetaria de EE. UU.).

¿Qué dice la Casa Blanca?

Que la inflación «se moderará este año» y que «es un fenómeno global» que se deriva de los efectos de la pandemia, dijo Brian Deese, el principal asesor económico Biden en rueda de prensa mientras trataba de apaciguar los ánimos.

En un comunicado citado por EFE, el mandatario demócrata expresó que al tener una de las «economías que crecen más rápido» del mundo, EE. UU. podrá «hacer frente a los aumentos de precio y mantener» una recuperación sólida.

Pero hay dudas y críticas claras. Una nota editorial de The Washington Post rechazó el argumento de radicales demócratas quienes culpan a los «monopolios» y empresarios por supuestamente estimular la inflación. La senadora progresista Elizabeth Warren es una de ese grupo. “La inflación, que fue relativamente baja durante años, no aumentó repentinamente en los últimos meses porque las empresas decidieron que ahora era el momento ideal para exprimir a sus clientes”, apuntó el texto.

Hay descontento hacia Biden, mucho. Recientemente trascendió que 70 % calificó negativamente a la economía, incluido el 38 % que dice que está en «malas» condiciones, según una encuesta de Washington Post-ABC News . Aproximadamente la mitad de los estadounidenses en general y los independientes políticos culpan a Biden por el rápido aumento de la inflación, y más de seis de cada 10 estadounidenses dicen que no ha logrado mucho después de 10 meses en el cargo, incluido el 71 % de los independientes.

Otros problemas para atender

El profundo problema económico y la baja popularidad de Biden no es lo único que aqueja a la Casa Blanca. El mandatario también se juega una carta importante en el Congreso por dos proyectos de ley de reforma electoral que necesita 60 votos de los 100 del Senado para ser aprobada. Los demócratas tienen ahora 50 curules frente a 50 republicanos.

El mandatario está bajo presión y eso lo llevó a dar un discurso donde finalmente dijo lo que era un secreto a voces sobre el manejo de las comunicaciones de parte del equipo presidencial. “Estoy harto de permanecer callado”, aseveró.

Dos proyectos de ley, la Ley de Libertad para Votar y la Ley de Avance de los Derechos Electorales asoman estándares en todos el país que a su vez anularían las leyes establecidas por legislaturas en estados republicanas. En total son 19 estados que modificaron medidas electorales desde 2020.

Pero no hay votos suficientes y Biden ruega para conseguir los que faltan. «Lo que los demócratas han acuñado como un proyecto de ley de ‘derecho al voto’ es en realidad solo una toma de poder político partidista», criticó el senador republicano Mike Crapo luego de escuchar el discurso del presidente de EE. UU.

Oriana Rivas – Panampost.com