Redacción BLesEl pasado 5 de mayo, el Senado Estatal de Pensilvania introdujo la Resolución 98, que condena la sustracción de órganos perpetrada por el partido comunista chino ( PCCh). 

A su vez, el Senado exige al gobierno de los Estados Unidos que prohíba a cada hospital universitario del país que forme a médicos chinos en cirugía de trasplantes, hasta que el régimen chino facilite inspecciones independientes e imparciales de su infraestructura de trasplantes.

El principal patrocinador de esta resolución es el senador estatal Vincent Hughes, según lo reportado por Minghui.org.

De esta forma, Pensilvania es otro de los estados que alza la voz para darle visibilidad a este atroz crimen, por el que el régimen comunista chino ha estado desde hace años en el ojo de la tormenta.

A partir del año 2000 a pesar de no tener sistema de donación de órganos, la cantidad de trasplantes de órganos se disparó inexplicablemente en China continental.

Según cálculos de los autores del informe “Cosecha Sangrienta”, el régimen chino llegó a realizar alrededor de 100.000 trasplantes de órganos vitales como córneas, hígados, corazones, pulmones, riñones, etc.

La resolución de Pensilvania alienta a la comunidad médica a ayudar a crear conciencia de las prácticas de trasplante de órganos no éticas en China y hace foco en los practicantes de Falun Gong – también conocido como Falun Dafa- una disciplina espiritual de la Escuela Buda, como las principales víctimas del crimen de la sustracción de órganos.

“Desde julio de 1999, los practicantes de Falun Gong han sido perseguidos por el partido comunista chino, como han documentado el Departamento de Estado de los Estados Unidos, la Comisión de Libertad Religiosa Internacional de los Estados Unidos, Amnistía Internacional, Human Rights Watch y muchas otras organizaciones gubernamentales y de terceros”, expresa la resolución.

Además agrega que “la persecución a los practicantes de Falun Gong implica el uso generalizado de la tortura, el trabajo forzado, el lavado de cerebro y otros abusos en campos de reeducación extralegal, centros de detención y prisiones” y que “los prisioneros son obligados a someterse a exámenes médicos, análisis de sangre, análisis de orina y radiografías, a pesar de haber sido torturados”.

La resolución denuncia que el sistema de trasplante de órganos en China no cumple con el requisito de la Organización Mundial de la Salud de transparencia y seguimiento en las vías de obtención de órganos, y que el régimen chino ha impedido inspecciones independientes o imparciales del sistema de trasplantes.

Asimismo el texto de la resolución recuerda que en junio de 2001, el médico chino Wang Guoqi declaró ante el subcomité de relaciones internacionales y derechos humanos de la cámara de representantes de los Estados Unidos que los hospitales trabajan en connivencia con los organismos de seguridad del estado para sustraer órganos a presos ejecutados sin el consentimiento escrito de los donantes de órganos y que estos trasplantes eran una lucrativa fuente de ingresos.

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Otro hecho que el texto menciona como prueba del crimen del PCCh, es que en mayo de 2012, la Organización Mundial para Investigar la Persecución a Falun Gong publicó transcripciones telefónicas y grabaciones de audio de conversaciones entre investigadores encubiertos y altos funcionarios del PCCh, en las que varios funcionarios indicaron que las autoridades centrales estaban al tanto o participaban en la sustracción de órganos a prisioneros de Falun Gong.

A través del contundente texto de la resolución, el Senado de Pensilvania hizo un llamamiento al PCCh a que detenga inmediatamente la práctica de la sustracción forzada de órganos de todos los “presos”, en particular de los *prisioneros de conciencia, como practicantes de Falun Gong o los miembros de otros grupos religiosos y étnicos minoritarios, como los uigures. 

*Prisionero de conciencia: individuo que ha sido encarcelado por su raza, religión, color de piel, idioma, orientación sexual o credo, siempre que no haya propugnado ni practicado la violencia. 

Ley bipartidista que aplicaría a todo EE. UU.

El pasado 10 de marzo senadores y representantes republicanos y demócratas presentaron en ambas cámaras la ley S.602/HR1592 para detener la sustracción forzada de órganos, un proyecto de ley que busca identificar y sancionar a los perpetradores de este crimen atroz.

Los senadores Tom Cotton, republicano de Arkansas, y Chris Coons (demócrata de Connecticut) y los representantes Chris Smith (republicano de Nueva Jersey) y Tom Suozzi (demócrata de Nueva York) reintrodujeron la misma propuesta que no tuvo éxito en diciembre de 2020 para combatir la perversa práctica de la sustracción forzada de órganos a personas vivas en China continental.

Los practicantes de Falun Dafa en China, que cuentan con aproximadamente 100 millones de simpatizantes, han sido las principales víctimas del crimen de la sustracción de órganos desde el año 1999 cuando el ex líder del PCCh, Jiang Zemin, ordenó a todo el aparato estatal a que “difamaran su reputación, los arruinaran financieramente y destruyeran físicamente”, según el sitio web Minghui.org.

Celeste Caminos – BLes.com