De acuerdo con los sondeos publicados por The Harris Poll, el 44% de los encuestados dio una imagen favorable de Trump, frente al 41% que se decantó a favor de Biden.

La baja aprobación de la gestión del presidente de Estados Unidos, Joe Biden, podría contribuir a garantizar el retorno de Donald Trump a la senda electoral que, en caso de volver a ganar en las primarias del Partido Republicano, allana el camino de neoyorkino a la Casa Blanca. Así lo demuestra una encuesta reciente que muestra al exmandatario de la nación liderando la revancha para las elecciones en 2024.

De acuerdo con los sondeos publicados por The Harris Poll, los cuales se hicieron entre el 18 y 19 de mayo, alrededor del 68% de los estadounidenses encuestados cree que el país está en el “camino equivocado”. Por otra parte, el 25% indica que Estados Unidos sigue en el camino correcto. Eso refleja una caída estrepitosa para Biden, ya que hace un año exacto en la misma fecha, el 47% opinó que la nación estaba en el camino correcto.

La encuesta conducida desde Harvard, que contó con un universo de 1963 entrevistados, ahondó sobre el tópico de la economía y la percepción ciudadana en este aspecto. El 56% de los entrevistados señaló que su situación financiera personal actualmente está “empeorando». El porcentaje más alto registrado hasta la fecha en esta encuesta en particular.

De la misma firma, el 55% confirmó que desaprueba de alguna forma la gestión de Biden. De dicho porcentaje, 40% lo hace «fuertemente».

Abriendo el compás hacia otras figuras políticas, el sondeo mostró que el 45% de los encuestados dio una imagen favorable de Trump, frente al 42% que se decantó a favor de Biden. Por lo cual hasta el momento Trump tiene una ventaja de tres puntos sobre Biden. Además, 13% de las personas que respondieron esta interrogante sigue indeciso.

Los grises en los números de The Harris Poll

En cuanto a la elección de un vicepresidente, los resultados dan como ganadora a Kamala Harris sobre Ron DeSantis, algo que se avizora como probable solo en estados de mayoría demócrata, como California y Nueva York, puesto que la aprobación de Harris también sufre una baja, sobre todo por su rol y responsabilidad en la frontera sur del país.

Paralelamente, ha habido una campaña de desprestigio contra Florida y su gobernador, Ron DeSantis, luego de la emisión de la ley que prohíbe el adoctrinamiento en materia sexual de niños entre 5 y 8 años que el Partido Demócrata y sus aliados ha elegido tachar como «No digas gay».

Esto surge como una estrategia discursiva que da la impresión como si en Florida se hubiese prohibido hablar de la homosexualidad, cuando en realidad lo que se prohibe es que se hable de sexualidad, incluso la heterosexualidad, sin distinción, ante niños de pre-kínder hasta tercer grado.

Ante esto, el comentarista Dave Rubin, que es abiertamente homosexual y convive con su parejaq, salió a respaldar a DeSantis e incluso anunció que se mudará de California a Florida y se llevará consigo a todos sus empleados. En medio del debate sobre la ley, Rubin destacó que DeSantis le invitó a su casa y comió en su mesa, desmontando así el relato que las personas homosexuales no están a salvo en su estado.

En cambio el estado de California está viviendo un éxodo masivo, sobre todo una fuga de capitales. Es uno de los estados más «progresistas». Tiene impuestos exorbitantes que espantan a inversores y productores, logrando que Austin, Texas se vuelva la nueva Silicon Valley.

Hoy Florida se vuelve cada día más cotizada por su libertad, tanto la económica para emprender, como la libertad de expresión y sobre todo al momento de educar a los hijos, pues con la «polémica» ley Florida dio a los padres la potestad de elegir los contenidos y protegerlos del adoctrinamiento en cuestión de identidad sexual y de «género».

A todo eso se suma que mientras los estados con gobiernos demócratas han sido los que más han encerrado a su población por causa del coronavirus, convirtiendo a los no vacunados en ciudadanos de segunda categoría y arruinando la economía de sus hogares.

Aunque Trump todavía no ha anunciado formalmente su intención de postularse como candidato a la reelección presidencial, lo ha insinuado y desmontado los mitos de los medios masivos que está enfrentado a DeSantis. Al contrario, es el candidato más probable como vicepresidente hasta ahora.

Por Mamela Fiallo Flor – Panampost.com