El primer ministro húngaro destacó la importancia de unir las agendas de la derecha americana y europea, y llamó a dar la batalla cultural en todos los ámbitos de la sociedad, no solo en la política.

El primer ministro de Hungría, Viktor Orbán, habló esta tarde en el CPAC de Texas, tan solo dos días después de reunirse con Donald Trump, en el hotel del ex presidente en Nueva Jersey.

En un video que subieron a Facebook, el mandatario húngaro llamó al líder republicano como un importante aliado de Hungría. “Ambos estamos comprometidos en la lucha contra la inmigración ilegal, con los impuestos bajos y, lo que es más importante, ambos estamos comprometidos con la paz”, agregando que el único antídoto contra la crisis económica bélica es la paz.

“Pero la paz solo puede ser creada por líderes fuertes, por lo que es de nuestro interés que Estados Unidos sea fuerte”, explicó Orbán. Además, destacó que el dirigente americano respeta y valora a los húngaros: “Nuestra cooperación ha sido buena en el pasado y podemos esperar que lo sea en el futuro. Le deseo mucha suerte”.

Por su parte, Trump escribió en su propia red social, Truth Social sobre la reunión. “Es genial pasar tiempo con mi amigo Viktor Orbán, el Primer Ministro de Hungría. Discutimos muchos temas interesantes: pocas personas saben tanto sobre lo que está sucediendo en el mundo de hoy. También estábamos celebrando su gran victoria electoral en abril”.

Trump invitó al popular mandatario europeo a su finca en Bedminster (Nueva Jersey) y contó con la presencia del canciller húngaro Péter Szijjártó, el asesor ministerial Balázs Orbán, el parlamentario magiar Zsolt Németh, la delegada republicana Susie Wiles, el asesor de Trump Brian Jack y el director de comunicaciones del ex presidente Taylor Budowich.

Balázs Orbán, quien oficia de director político de la oficina del Primer Ministro, respondió a las críticas de los medios estadounidenses y abogó por una alianza entre los conservadores húngaros y americanos, en una carta publicada en Twitter.

Reaccionó a un video del conductor Fareed Zakaria de CNN, sobre el reciente discurso de Viktor Orbán en la Universidad de Verano de Tusványos, en el que lo acusó de racista. Según Balázs, el video fue “otro ejemplo más de los esfuerzos deliberados de los medios progresistas occidentales para difundir información errónea sobre Hungría”.

Viktor Orbán habló esta tarde en la nueva edición del CPAC en Texas, donde llevó al público lo que conversó en privado con Trump.

“Estoy aquí para decirles que debemos unir nuestras fuerzas”, dijo Orbán. “Occidente está en guerra consigo mismo y hay una batalla ideológica por la civilización occidental”, explicó, y agregó que la puja de poder no se da solo en Washington si no que también en Bruselas, en referencia a la sede del gobierno de la Unión Europea.

“La política no es suficiente”, sentenció. “Esta guerra es una guerra cultural. Tenemos que revitalizar nuestras iglesias, nuestras familias, nuestras universidades y nuestras instituciones comunitarias”.

Y cerró el discurso: “Todos los globalistas pueden irse al infierno. He venido a Texas porque aquí está el verdadero sueño americano y el verdadero pueblo americano”.

La Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC), el principal foro de la derecha estadounidense, comenzó este 4 de agosto con el discurso del primer ministro húngaro y terminará el sábado 6 con un discurso de Donald Trump en Dallas.

“Ambos entienden que no debemos ser controlados por corporativistas radicales o multimillonarios que piensan que no se puede confiar en que las personas comunes tomen sus propias decisiones”, dijo Matt Schlapp, organizador del CPAC, a The Hill en una declaración anterior.

El gobernador de Texas, Greg Abbott, abrió el CPAC junto a Viktor Orbán, una emblemática condecoración a quien es uno de los pocos invitados extranjeros que tendrán la oportunidad de hablar en Dallas. De acuerdo con el periódico húngaro Magyar Nemzet, el discurso de treinta minutos que dio el mandatario se titula La forma en que luchamos (The way we fight).

“Viktor Orbán ha defendido políticas conservadoras, a pesar de las fuertes críticas de los gobiernos de izquierda de la Unión Europea. Esas políticas están muy alineadas con la plataforma del Partido Republicano. En particular, en temas sociales y seguridad fronteriza”, dijo Andy Harris -congresista republicano por Maryland- al medio europeo.

“El premier húngaro tiene razón en lo siguiente: las naciones deben proteger su identidad y sus fronteras. La civilización occidental se basa en valores judeocristianos, especialmente en lo que respecta al rol y a la importancia de la familia“, agregó el congresista de origen húngaro, cuyo padre emigró de Miskolc a Estados Unidos en la década de 1950, durante plena ocupación soviética.

La izquierda globalista simplemente no puede soportar que una derecha conservadora pueda gobernar y, más importante aún, gobernar con éxito. Esta es una amenaza fundamental para su visión del mundo que no tolera el pensamiento patriótico, los valores de la sociedad o la defensa del interés nacional.

Frente a un contexto internacional cada vez más perturbado por crisis económicas y conflictos bilaterales que amenazan con posibles nuevos enfrentamientos, urge la unidad y la colaboración entre los dirigentes derechistas comprometidos con la paz, la libertad y el bienestar general.

Por Candela Sol Silva – La Derecha Diario.