Manifestantes de todo el país se congregaron a Brasilia en una masiva marcha en favor del Presidente, quien asistió primero desde su helicóptero y luego a caballo

Por segunda semana consecutiva, Brasil vuelve a ser el escenario de las manifestaciones a favor del presidente Jair Bolsonaro. En la tarde de este sábado 15, miles de simpatizantes se reunieron en la capital y en las otras ciudades del país para demostrar su apoyo al mandatario, para pedir la aprobación del voto impreso y auditable, y para pedir la renuncia de los jueces de la Corte Suprema.

Uno de los principales motivos que convocó a los manifestantes es la percusión al máximo mandatario por parte de la Corte Suprema, quien ordenó la creación de la CPI (Comisión de Investigación Parlamentaria) para investigar el “mal manejo” de la pandemia; además de que en los últimos meses permitieron la liberación de Lula da Silva, y blindaron del Ejecutivo federal a las fuertes restricciones de gobernadores e intendentes.

Desde el viernes 14, los hoteles en Brasília ya se encontraban ocupados en su totalidad. Camiones, autos y motos provenientes de diferentes partes del país, se acercaron ese mismo día para dar inicio a la marcha pro Bolsonaro que fue organizada por el sector rural y por una parte del sector evangélico. Algunas figuras políticas ya habían confirmado su participación en el evento, inclusive el propio presidente.

El acto estaba programado para las 15hs del sábado. Más temprano, mientras los manifestantes empezaban a reunirse, Bolsonaro sobrevoló el área en helicóptero. Luego, alrededor de las 16hs, se acercó a la movilización a caballo, acompañado de ministros y parlamentarios.

El mandatario fue recibido con muchos aplausos y gritos de “Eu Autorizo” (Yo autorizo). La frase que ya se convirtió en un eslogan bolsonarista se refiere a una “autorización popular” al Presidente para que haga cumplir el artículo 5 de la Constitución, suspendiendo las cuarentenas de los gobernadores y garantizando el derecho a la libertad.

En la marcha, Bolsonaro tomó la palabra y volvió a decir que el pueblo debe ser libre y criticó las medidas restrictivas adoptadas por gobernadores e intendentes. “No desafiamos a nadie, no queremos enfrentarnos a nadie, pero tampoco se les ocurra enfrentar o robar la libertad de nuestro pueblo. No podemos mirar pasivamente tantos desmandamientos y tantas arbitrariedades como las que ustedes han visto durante el último año“.

También habló sobre el voto auditable y criticó al ex presidente Lula. Dijo que su deseo es que la medida se apruebe este año para que entre en vigencia para las elecciones del 2022. 

Si el mayor sinvergüenza de la historia brasileña (Lula) fue sacado de la cárcel, si a este sinvergüenza se le dio derecho a postularse, creo que si no tenemos el voto auditable aprobado este año, este sinvergüenza va a ganar las elecciones del 2022 a través del fraude. No podemos admitir un sistema electoral susceptible de fraude ”, afirmó.

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Por último, citó la CPI mientras el público gritaba “Renan vagabundo“, recordando el adjetivo usado por su hijo, el senador Flávio Bolsonaro, para referirse al Portavoz de la CPI, el imputado por corrupción Renan Calheiros

Al finalizar su discurso, todos los presentes se tomaron de las manos y rezaron un Padre Nuestro.

Las elecciones presidenciales ya se acercan y la democracia en Brasil está en juego. A pocos meses de volver a votar a un candidato, la cantidad de denuncias y fake news creadas por la izquierda brasileña, va en ascenso.

Mientras los datos de algunas encuestadoras dicen que Bolsonaro perdió una gran parte de su popularidad y que ya nadie lo quiere, como es el caso de Datafolha, encuestadora del diario de extrema izquierda, Folha de SP, los números en las calles muestran ser totalmente lo contrario.  

Maria Laura Assis – derechadiario.com.ar