Redacción BLes– A pesar de declararse “judío”, muchos miembros de esa comunidad critican al especulador financiero George Soros por sus injerencias en asuntos internos de los países y sus posturas progresistas.

De hecho, según la Agencia Telegráfica Judía (JTA, por sus siglas en inglés), existe una fuerte oposición en los círculos conservadores judíos hacia las opiniones de Soros, tales como sus críticas a Israel o el financiamiento a la agrupación anarquista Antifa.

El financista estadounidense de origen húngaro y fundador de la controvertida fundación Open Society, es solo “superficialmente judío” y “trabaja en contra del pueblo judío”, sostiene al respecto el reconocido rabino ortodoxo israelí Pesaj Lerner.

“Sí, Soros es parte de la nación judía, pero ideológicamente no está simplemente distante sino que es abiertamente hostil a Israel y a los intereses judíos”, dice el rabino.

Como Soros se presenta como judío, muchas veces las críticas que se le hacen a él se tildan de “antisemitas”. Tal fue el caso de los comentarios del exalcalde de Nueva York, Rudy Giuliani, quien fue criticado por declarar a fines del año pasado que era más judío que Soros.

“Es ridículo vincular una crítica acertada del uso de la riqueza de Soros para influenciar a ciertos funcionarios públicos con mentiras odiosas y antisemitas sobre el control comunal judío sobre el gobierno en general”, señala Lerner al respecto.

En el mismo sentido, y siendo más contundente, se expresa el reconocido inversionista inmobiliario Adam Milstein, llamando a Soros “judío que se odia a sí mismo”. 

Soros ha sido cuestionado por apoyar a Palestina en su conflicto con Israel y por interferir en la soberanía de una amplia gama de países en todo el mundo.

La Organización Sionista Americana recientemente emitió un comunicado de prensa -citado por la JTA- llamando al magnate un “antisionista radical”.

El presidente de la entidad, Morton Klein, también tweeteó recientemente que “condenar al extremista antiisraelí George Soros no es antisemita al igual que condenar al racista David Duke no es antiblanco”.

En diálogo con JTA, Klein dice que si fuera un artista, representaría a Soros como un pulpo extendido por todo el mundo porque “tiene sus tentáculos por todas partes y tiene una enorme influencia”.

De hecho, el apellido de Soros ha aparecido fuertemente en el marco de las elecciones presidenciales que se celebrarán el próximo 3 de noviembre en Estados Unidos.

Además de donar más de 50 millones de dólares a la campaña del candidato presidencial demócrata Joe Biden, el especulador financiero ha donado 220 millones de dólares a la organización marxista Black Lives Matter. También ha sido acusado de apoyar al movimiento violento Antifa, en el marco de los disturbios que se han desatado tras la muerte del afroamericano George Floyd a finales de mayo.

Sin embargo, a pesar de que muchas de estas donaciones son públicas o se han comprobado, en varias ocasiones ha quedado en evidencia que los medios de comunicación masivos tienen prohibido hablar sobre las cuestionables acciones del magnate.

Ejemplo de ello es lo que ha pasado la semana pasada en el canal Fox News. Los presentadores cortaron la comunicación con el prominente dirigente político y comentarista Newt Gingrich cuando este expuso cómo Soros financia a los fiscales de distrito progresistas en todo el territorio estadounidense.

El video de los presentadores censurando a Gingrich se hizo viral y llevó nuevamente a poner en el centro de la discusión por qué no se puede criticar a Soros, y se tilda cualquier cuestionamiento que se le hace como “antisemita”, a pesar de que muchas veces, como en este caso, se señalan políticas específicas y hechos vinculados a sus actividades progresistas.

Miguel Díaz – BLes.com