Redacción BLes– Según informaron medios estadounidenses, el Departamento de Justicia (DOJ) estaría considerando aplicar cargos federales a la alcaldesa demócrata de Seattle, Jenny Durkan, por su papel en la facilitación de la violenta “zona autónoma” de su ciudad.

De acuerdo a dos fuentes familiarizadas con el tema, The New York Times indicó el miércoles que el Fiscal General William Barr ha instruido a la división de derechos civiles del DOJ para investigar si se pueden presentar cargos contra Durkan por no tomar medidas contundentes contra la llamada zona “CHAZ” o “CHOP”.

Esta área del centro de la localidad del estado de Washington fue controlada durante semanas por alborotadores violentos quienes inclusive echaron a la policía del lugar.

Paralelamente, Barr también ordenó a los fiscales federales que consideren la posibilidad de acusar a los alborotadores de sedición e insurrección contra el gobierno de EE. UU., según un informe de The Wall Street Journal publicado el 17 de septiembre.

La violencia en las calles y la inacción de Durkan

Tras la muerte del afroamericano George Floyd a fines de mayo, alborotadores violentos identificados con el movimiento Antifa tomaron el control de varias manzanas de Seattle.

La zona fue establecida el 8 de junio de 2020 con barricadas y otros bloqueos de entrada, después de que el Recinto Este fuese abandonado por el departamento de policía de la ciudad.

Según informó la propia policía local, en el lugar se produjeron violaciones, robos y “todo tipo de actos violentos”.

La escalada de violencia fue tal que se desataron varios tiroteos que resultaron ser mortales.

En este marco, y ante el pedido desesperado de los vecinos de la zona, Durkan, quien había apoyado la protesta, finalmente ordenó a la policía que se trasladara a la zona y restableciera el orden.

De hecho, a pesar del caos en el lugar, la alcaldesa y otros funcionarios de la ciudad continuaron defendiendo la manifestación.

Ley y orden

El impulso de Barr para acusar a los alborotadores de delitos federales pone de relieve el impulso de la administración Trump para restablecer la ley y el orden en las principales ciudades de Estados Unidos, que en conjunto han sido sacudidas por cantidades récord de daños.

Solo por mencionar una cifra que mide la magnitud de los daños: las compañías de seguros podrían desembolsar unos 2.000 millones de dólares a empresas y particulares debido a la destrucción causada por los disturbios.

El presidente Donald Trump ha convertido la violencia desenfrenada generada por cientos de disturbios fuera de control en un tema importante de la campaña, retratando al candidato demócrata Joe Biden como un líder débil que no podría o no querría tomar medidas contundentes.

De hecho, la mayoría de los grandes disturbios que ocurrieron en estos meses se presentaron en ciudades gobernadas por alcaldes demócratas como Chicago, Nueva York y Portland, entre otras, quienes defendieron las manifestaciones, aun cuando se dieron fuertes escenarios de violencia.

Miguel Díaz – BLes.com