Redacción BLes– Más de 600 médicos cubanos, escapados del sistema de esclavitud médica de la nación comunista, se sumaron esta semana como testigos de una denuncia global ante la Corte Penal Internacional (CPI) contra el régimen comunista de Cuba. En el informe presentado a la Corte se detallan distintos abusos de derechos humanos que debieron padecer los profesionales.

Cuban Prisoners Defenders, una ONG que aboga por las víctimas del Partido Comunista de Cuba, presentó el 24 de agosto ante la CPI y Naciones Unidas, un informe detallado como extensión de una denuncia anterior, que logró que Naciones Unidas, el 6 de noviembre de 2019, emitiera una dura Carta de Acusación contra Cuba por esclavitud y trabajo forzoso.

El informe en cuestión fue realizado sobre la base de la información brindada por 622 profesionales de la salud, escapados del sistema cubano, los cuales prestaron sus servicios en alrededor de 29 países.

Entre los cargos que incluye el informe se destacan: 

  • Fuerte presión desde el gobierno cubano sobre los profesionales de la salud para participar en las misiones internacionales
  • Ausencia de contrato laboral que le permita saber a los trabajadores sus condiciones reales de trabajo y sus derechos
  • El dinero aportado por el país anfitrión por el servicio brindado es entregado directamente al régimen cubano, quien se encarga de pagarle un salario al profesional que generalmente oscila entre el 5 y el 20 por ciento de lo aportado.
  • La carga horaria de los médicos es alrededor de 64 horas semanales, incluyendo sábados y domingos. 
  • Libertad restringida en los movimientos de los médicos en los países anfitriones, controlada bajo vigilancia por funcionarios del Gobierno
  • Derecho a la privacidad limitado debido al control permanente sobre los profesionales, incluyendo la comunicación, las relaciones personales establecidas con ciudadanos locales y extranjeros. 
  • Vacaciones para regresar a Cuba limitadas una vez por año y sólo en casos en que el trabajador fuese premiado por su buen desempeño, siendo recurrentemente prohibido.
  • En caso que el profesional decida retirarse de su trabajo en el exterior para regresar Cuba, es automáticamente calificado como “traidor de la patria”, lo cual es penado con entre tres a ocho años de privación de la libertad.

Las denuncias también incluyen prácticas que van en perjuicio directo de los países anfitriones. Entre las acusaciones de los médicos figuran reiteradas ocasiones en que fueron obligados por el régimen cubano a destruir medicamentos en lugar de entregarlos a los pacientes, con el objetivo de falsificar la verdadera cantidad de personas que estaba tratando el sistema de salud. También hay sobradas denuncias de casos en los que fueron obligados a manipular datos estadísticos sobre la cantidad de internados, fallecidos y tratados. 

Paradójicamente estas prácticas sucedieron en reiteradas ocasiones en países como Venezuela, donde se estipula que el déficit de medicamentos alcanza el 85%, según informó recientemente en un artículo el medio Breit Bart.

El informe también apunta contra la Organización Mundial de la Salud (OMS) y su subsidiaria regional, la Organización Panamericana de la Salud (OPS), la cual habría ayudado a negociar un acuerdo entre Cuba y Brasil para la incorporación de cientos de médicos como parte del polémico sistema, “Mais Médicos” (“más médicos”), lanzado bajo el mandato del convicto expresidente Luiz Inácio Lula da Silva.

Tal lo reportado por otro informe publicado por Breit Bart, decenas de médicos que desertaron en Brasil se organizaron y presentaron una demanda a la OPS en 2018 por complicidad y colaboración al trabajo esclavo. A partir del informe se constató que el papel de la OPS en el acuerdo, permitió a Brasil evadir las sanciones contra Cuba.

El actual presidente conservador, Jair Bolsonaro, puso fin al acuerdo de Brasil con Cuba y ha denunciado en la Asamblea General de las Naciones Unidas, la organización matriz de la OMS, por ser cómplice y partícipe del trabajo esclavo.

Andrés Vacca – BLes.com