Redacción BLes – El pasado miércoles el gobierno mexicano rindió declaraciones públicas ante los medios y restó relevancia al tema de los aranceles impuestos por Estados Unidos, separándolo de los anteriores conflictos comerciales.

Según informó La Gran Época, Graciela Márquez, Secretaria de Economía del país mexicano dio a entender durante una rueda de prensa en el Palacio Nacional que los actuales acuerdos entre la economía mexicana y la de EE.UU. no se enmarcan en una “guerra comercial” y afirmó que ese tipo de aranceles son habituales en el resto del mundo.

“Hay que distinguir cuándo es un asunto de la relación comercial y cuándo tiene motivaciones de corte proteccionista” declaró Márquez haciendo referencia a las cuotas compensatorias que anunció Washington el pasado lunes para el acero estructural.

La Secretaria de Economía declaró que se trata de una medida “provisional” implementada a raíz de una investigación que desarrolló el Departamento de Comercio de los Estados Unidos sobre un caso de comercio desleal llevado a cabo por empresas mexicanas que venden productos subsidiados en México.

Las empresas que venden acero estructural a Estados Unidos y a las que se les impondrá la tarifa son: Swecomex; Subsidiaria de Grupo Carso; el empresario Carlos Slim; Building Systems de México; Corey; Acero Technología; Construcciones Industriales Tapia; Estructuras Metálicas la Popular y Preacero Pellizzari México. La medida también afectará al producto enviado desde China.

El informe detalla que los aranceles irán del 0.01% al 74.02%, mientras que el resto de empresas que envíen acero estructural deberán pagar un gravamen del 13.62% . Las determinaciones finales de la investigación se darán a conocer el próximo 19 de noviembre, informó El Financiero.

El diario especializado en temas económicos detalló que bajo la mirada de algunos expertos en comercio extranjero, la medida no guarda relación alguna con los aranceles impuestos al acero y aluminio bajo la sección 232 que se anunció el año pasado y que finalmente fue eliminada el pasado mes de mayo por la administración Trump con la finalidad de celebrar un nuevo acuerdo comercial entre México y Canadá (T-MEC), el cual busca sustituir el antiguo Tratado de Libre Comercio (TLCAN)

Armando de Lille-Calatayud, socio del Grupo de Práctica de Comercio Exterior y Aduanas de la firma Baker Mackenzie destacó que el acuerdo celebrado es ajeno a las medidas que ha impuesto el presidente Donald Trump, ya que se originó como resultado de la investigación contra subsidios, lo que lo convierte en un procedimiento más técnico que político. “No fue una sorpresa, ya había antecedentes de esta investigación”, detalló.

Por su parte, desde el gobierno mexicano se ratificó que tales medidas son algo habitual, pues Estados Unidos tiene abiertos 488 procedimientos similares en todo el mundo, mientras tanto México lleva a cabo 342 procedimientos del mismo tipo.

La secretaria mexicana reveló que nada más el mismo lunes se impuso cuotas arancelarias a productos de Rusia, China y Brasil por prácticas desleales.

En ese sentido Márquez señaló que de cualquier modo el gobierno mexicano está centrado en el asunto y que cuenta además con un despacho especializado en Estados Unidos para proteger a las empresas mexicanas afectadas y presionar a las autoridades competentes para resolverlo.

También explicó que se está analizando qué tanto podría afectar la medida arancelaria recientemente aplicada y así poder ver los resultados que trae para la competitividad de las empresas mexicanas en el mercado estadounidense.

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