La Fiscalía ya había buscado a Yenifer Paredes en el Palacio de Gobierno, pero no apareció hasta un día después. Es otro escándalo para el mandatario sumido en investigaciones y renuncias de sus funcionarios.

Yenifer Paredes, cuñada del presidente peruano Pedro Castillo, se entregó a la justicia luego de la orden de detención preliminar por el presunto delito contra la administración pública en la modalidad de tráfico de influencias. La Fiscalía ya había buscado a la sospechosa un día antes en el Palacio de Gobierno. Sin embargo, no la encontraron hasta que ella misma acudió al Ministerio Público.

Sobre la cuñada de Pedro Castillo pesa la investigación que detonó a raíz de un video donde informa a una comunidad de Cajamarca que harán un censo para luego ejecutar obras de saneamiento. El detalle es que Paredes hizo esto sin ser funcionaria pública, mientras estaba en compañía de Hugo Espino Lucana, su amigo y gerente general de la empresa JJM Espino Ingeniería y Construcción SAC.

La novedad golpea todavía al mandatario peruano, cuya imagen se desploma con el pasar de los días mientras encuestas revelan la decepción de los votantes y las exigencias de adelantar elecciones para salir de un Gobierno con cuatro gabinetes, reemplazados en su mayoría por escándalos y cinco investigaciones por presunta corrupción.

Investigación por lavado de activos

Paredes ya había sido citada por la Comisión de Fiscalización del Congreso para explicar sus vínculos con el empresario y el supuesto tráfico de influencias. Negó algún tipo de participación en los contratos que Espino obtuvo con el Gobierno, pero sí admitió que trabajó con la empresa.

Trabajó allí desde 2021, y que por ese motivo la presencia de Espino Lucana era frecuente en el Palacio de Gobierno. Ahora, deberá explicar esto mismo ante la Fiscalía.

Aún así, el presunto delito de tráfico de influencias no es lo único que tiene la cuñada de Pedro Castillo —considerada como una hija— en su contra. En paralelo el Equipo Especial de Fiscales contra la corrupción del poder, dirigido por la fiscal Marita Barreto, decidió investigar a Paredes por el delito de lavado de activos. El motivo, fueron depósitos por 90000 soles de parte de dos familiares directos de la primera dama al empresario Hugo Espino Lucana y su hermana Anggie Espino Lucana. Ambos fueron detenidos horas antes de que la justicia buscara a Paredes.

Castillo cada vez más solo

Mientras tanto, Pedro Castillo tilda lo que sucedió como «un plan mediático que apunta a tomar el poder de manera ilegal e inconstitucional”. A pesar de que varios ministros y funcionarios han renunciado por escándalos e investigaciones.

Lo cierto es que el mandatario peruano se queda cada vez más solo. El mismo día de que su cuñada se entregó a Fiscalía, se dio a conocer la renuncia de los representantes de Perú ante la OEA y la ONU. Harold Forsyth y Manuel Rodríguez Cuadros confirmaron la salida de sus cargos después de que Castillo cambiara a otros seis ministros. Entre ellos, el de Relaciones Exteriores, antes en manos de César Landa y ahora dirigido por Miguel Ángel Rodríguez Mackay.

Pero el golpe más fuerte es probablemente la renuncia de Benji Espinoza, abogado desde mayo pasado del mandatario y de la primera dama. “He tomado la decisión de renunciar a la defensa del señor presidente y la primera dama”, escribió en Twitter.

Espinoza no se desempeñaba como abogado de la cuñada de Pedro Castillo. Sin embargo, rechazó el  allanamiento al Palacio de Gobierno. Ahora, con un comunicado que pretende ser tan político como han sido muchos otros presentados por exfuncionarios, se aleja de la familia presidencial en momentos delicados para su continuidad en el poder.

Por Oriana Rivas – Panampost.com