Alrededor de 400.000 camiones acatarán la medida y saldrán de circulación este lunes, 27 de junio, como respuesta a la incapacidad del mandatario de llegar a un acuerdo con el gremio.

Las semanas del presidente izquierdista de Perú, Pedro Castillo, comienzan con problemas y terminan con problemas. Es una constante que añadirá un capítulo con el paro indefinido de los transportistas de carga pesada, el cual comenzará el próximo lunes, 27 de junio. La protesta es una respuesta a la incapacidad del mandatario de llegar a un acuerdo con el gremio que demanda la restitución del transporte de mercancías como servicio público, rebajas del combustible, la designación de una cuota mínima regional y regulación de los peajes.

Según La República, alrededor de 400.000 camiones acatarán la medida y saldrán de circulación, porque “el ministerio de Transporte no puede resolver casi nada. Todo pasa por el Consejo de Ministros, Economía y Finanzas y por el Congreso. Si ellos no resuelven el problema, Transporte no lo va a poder resolver”, aseguró el presidente de la Unión Nacional de Transportistas de carga pesada (UNT) de Perú, Javier Marchese.

Incertidumbre en los mercados

La protesta de los transportistas genera incertidumbre los mercados. Clímaco Cárdenas, quien lidera la Convención del Agro Peruano (Conveagro), afirma que las posibilidades de un desabastecimiento en Lima aumentarán si el paro se extiende por más de tres días. La Defensoría del Pueblo invoca a “agotar los esfuerzos” para alcanzar un pacto entre la administración de Castillo y los gremios porque de lo contrario las consecuencias serían “perjudiciales”.

El anuncio del restablecimiento del Impuesto Selectivo al Consumo (ISC) al diésel, cuya suspensión vence el 30 de junio, provocará un nuevo incremento de 1.4 soles en el galón del combustible que en el transcurso de 2022 registra un alza de 28 %, tras pasar de 13,4 soles en promedio a 17,00 soles. En el caso del gasohol de 95 el encarecimiento es de 41,27% tan solo en este año al cotizarse en 24,10 soles por galón, en promedio, un monto que representa un aumento de 7,00 soles, considerando que su precio promedio en enero era de 17,06.

En el caso de gasohol de 90 el comportamiento es similar tras arrojar 31,2 de aumento al dispararse hasta los 21,27 soles cuando en enero rondó los 16,21.

Datos de El Comercio revelan que los recursos destinados a mantener el precio de los combustibles en equilibro se ha multiplicado por 40, al pasar de 21 millones de soles en enero, a 840 millones en mayo lo cual indica que en los últimos cinco meses, Perú gastó 2000 millones de soles en intentar mitigar el aumento en el precio del diésel que representa más del 60 % del consumo de combustibles líquidos en el país.

Por Gabriela Moreno – Panampost.com