Redacción BLes – Luego de que el Servicio de Alguaciles de los Estados Unidos, (del inglés: United States Marshals Service; USMS), defendieran sin apoyo de las autoridades locales los bienes federales bajo asedio durante meses en Portland, Oregon, finalmente ahora acordaron unirse y actuar contra las protestas violentas.

Al Departamento de Seguridad Nacional (DHS) representado por el Secretario Interino del DHS, Chad Wolf, decidieron unirse la gobernadora demócrata Kate Brown, el alcalde demócrata Ted Wheeler, y con ellos también los agentes de policía de Portland y los funcionarios locales, para controlar la violenta situación., según Townhall del 29 de julio. 

“En las últimas 24 horas, el Gobernador Brown y yo hemos estado en comunicación regular y hemos acordado un plan conjunto para poner fin a la actividad violenta en Portland dirigida a las propiedades federales y a los agentes de la ley”, declaró Wolf.

La estrategia incluye que la Policía Estatal de Oregon se coordine con los oficiales del Servicio Federal de Protección (FPS) para cuidar de los edificios en peligro y las calles próximas, evitando los riesgos que implican los asaltantes extremistas de izquierda.

No obstante este acuerdo, los agentes federales continuarán al frente hasta estar seguros de que su presencia ya no es indispensable, dada la intervención de las autoridades locales. 

“El Departamento seguirá reevaluando nuestra postura de seguridad en Portland, y si las circunstancias sobre el terreno mejoran significativamente debido al influjo de las fuerzas del orden estatales y locales, prevemos la posibilidad de cambiar nuestra postura de fuerza”, previó Wolf. 

Los ataque contra los bienes estatales estallaron tras la muerte del afroamericano George Floyd el 25 de mayo, lo que activó al movimiento Black Lives Matter al que se unieron numerosos miembros del grupo extremista de izquierda Antifa.

A partir de entonces muchas ciudades del país se sumieron en la violencia y en la destrucción de bienes estatales, bajo la justificación de una pretendida discriminación racista.

Los medios masivos fueron muy criticados por informar sobre protestas “pacíficas”, desviando la atención de las numerosas evidencias presentadas por los cientos de muertos y las ruinas resultantes de la destrucción de edificios y monumentos. 

Varios agentes federales fueron cegados permanentemente por los rayos láser con los fueron atacados por los anarquistas.

El Departamento de Justicia envió agentes federales a proteger los bienes a su cargo, ante la mirada complaciente de las autoridades demócratas para con los manifestantes violentos. 

Por su parte, el presidente estadounidense Donald Trump estuvo siempre al tanto de la situación y respaldó la intervención de los agentes federales, a pesar de los líderes demócratas, entre ellos la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi. 

“Si el Gobierno Federal y sus brillantes Fuerzas de Seguridad (Homeland) no hubieran entrado en Portland hace una semana, no habría Portland… habría sido quemado y golpeado hasta los cimientos.”, dijo en uno de sus tuits Trump, al que completó a continuación.

“Si el Alcalde y el Gobernador no detienen el crimen y la violencia de los anarquistas y agitadores inmediatamente, ¡el Gobierno Federal entrará y hará el trabajo que se supone que las fuerzas locales del orden deben hacer!”, concluyó Trump. 

José Ignacio Hermosa – BLes